La confianza que creó AMLO con la IP queda en sospecha, asegura Coparmex

El líder del sector patronal del país lo deja muy claro, antes que la confrontación con el gobierno entrante, está la institucionalidad y, antes de ello, la confianza, factor que, a la vista de lo sucedido con la consulta en torno al proyecto del aeropuerto en Texcoco, se ha erosionado.

De acuerdo con Gustavo de Hoyos Walter, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), entre la iniciativa privada y el presidente electo Andrés Manuel López Obrador persiste una relación institucional, pero la iniciativa privada buscará establecer por delante los intereses de los empresarios y la sociedad en general frente al gobierno. Además, remarcó que la Coparmex le dice “no” al capitalismo de amigos.

“Nuestra relación con los gobiernos los actuales, anteriores y futuros siempre está basada en la institucionalidad, no podríamos ser enemigos, compadres o socios de un funcionario público, lo que pretendemos siempre es que haya conductos de comunicación para que podamos representar y defender de manera legítima los intereses de nuestros agremiados y de la sociedad en general”, dijo el líder empresarial en entrevista con Forbes México.

Hasta hace unas semanas,  en lo que muchos llamaron “luna de miel“, el sector empresarial parecía haber brindado un voto de confianza al presidente electo por la forma en que había conducido el proceso de transición de gobierno. Sin embargo, esta ruta dio un giro el domingo 28 de octubre, cuando se anunció que la consulta nacional para definir el futuro del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) había arrojado el rechazo de la “sociedad” al proyecto y que la administración encabezada por AMLO respetaría ese mandato popular.

De Hoyos, fue el primer líder empresarial en pronunciarse en contra de este ejercicio y aseguró que López Obrador mintió cuando aseguró que la Consulta Nacional se llevaría a cabo conforme a los marcos legales establecidos.

Desde su perspectiva, la confianza que había generado el presidente electo, primero con su discurso de victoria el 1 de diciembre cuando afirmó que no se incrementarían impuestos, mantendría una disciplina fiscal y México se mantendría como un país abierto; y más tarde con su intervención en la negociación final del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), ahora conocido como T-MEC; está en entredicho.

“Esas fueron buenas señales que los empresarios y mercados reconocimos de inmediato y generaron gran tranquilidad. Sin embargo, esos dos momentos que fueron muy positivos a raíz de la determinación que ayer anuncia el presidente electo pues en buena medida han quedado en la borda, confianza que se había estado construyendo de manera inteligente y ha quedado en entre dicho”, dijo el directivo.

La posible cancelación del proyecto que busca generar un centro de transportación representa un obstáculo para el desarrollo del país y genera una profunda preocupación para el sector empresarial.

Apenas unas horas después de que se dio a conocer que siete de cada 10 personas que participaron en la consulta nacional –en total 1,067,000 ciudadanos-, López Obrador informó que el proyecto de infraestructura más ambicioso del sexenio de Enrique Peña Nieto sería cancelado.

“Esperaríamos que el presidente electo tenga espacio para una reflexión, es de sabios reconsiderar, hasta la Suprema Corte de Justicia de tiempo en tiempo cambia doctrinas y dictámenes”, apuntó De Hoyos.

Pero en caso de que el líder de la próxima administración federal no dé marcha atrás a su intensión de cancelar la construcción del Nuevo Aeropuerto en Texcoco, que presenta un avance de más de 30%, se procederá a una revisión de si dichas órdenes se ajustan a la legalidad.

“De no haber una apoyo en la ley no habrá ninguna duda de que procederemos a establecer acciones legales, porque nosotros debemos apegarnos siempre al Estado de Derecho. No podemos definir (la ruta legal) con precisión debido a que no conocemos cual será la resolución jurídica que se lleve a cabo, lo único que sabemos es que el presidente ha dicho que no pretende continuar con esta obra en su gobierno”, afirmó.

El líder empresarial aclaró que su posicionamiento no está enfocado en los procesos de consulta participativa, por el contrario, afirmó que dan la bienvenida a integrar varios de estos ejercicios durante el mandato de AMLO para definir diversas políticas públicas pero que será necesario que se lleven a cabo conforme a la ley y no como la que se llevó a cabo del 25 al 28 de octubre, que “no cumplió ni remotamente con las disposiciones legales establecidas”, según sus palabras.

FUENTE: forbes

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