Los mexicanos son felices a pesar de la pobreza, violencia y corrupción

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Los ciudadanos de México y América Latina son felices y alegres, pese a que no los abriga un Estado de bienestar y, en cambio, conviven con hechos de violencia e inseguridad, además de que los bombardean todos los días con noticias sobre la corrupción de sus gobernantes.

“En los países latinoamericanos producimos más felicidad con el mismo dólar, que otros países. De hecho, nos conocen como sobresalientes overachievers [superadores] en la producción de felicidad”, asegura Nicole C. Fuentes Kraffcyk, maestra en Métodos Cuantitativos para las Ciencias Sociales, de la Universidad de Columbia, en Nueva York.

Los países de América Latina, incluyendo México, se ubican entre los más felices del mundo, comenta la economista por la Universidad de las Américas, de Puebla, quien, en las últimas dos décadas, ha realizado investigación y consultoría en el área de Psicología Positiva.

Los investigadores han realizado visitas a la región para comprender por qué son felices los mexicanos, a pesar de que viven una serie de problemas, como desigualdad, pobreza, violencia y corrupción.

“Existen otros factores que explican la felicidad en México, como la familia y el sistema de soporte que otorgan los amigos, la cantidad de horas que socializamos, la fe y el sentido del humor”, señala la exinvestigadora del Centro de Estudios sobre el Bienestar, de la Universidad de Monterrey (UDEM), una institución educativa encargada de analizar el comportamiento de los mexicanos.

“Este fenómeno puede tener un lado débil: Si el nivel de felicidad es alto, a pesar de las carencias y dificultades, entonces no existe el incentivo [de] cambiar las condiciones de vida, lo que podría dejarnos estancados, tanto a nivel país como en lo individual”, dice en entrevista con Forbes México.

Finlandia, Dinamarca, Suiza, Islandia, Noruega, Países Bajos, Suecia, Nueva Zelandia, Austria y Luxemburgo son los 10 países más felices del mundo por su Estado de bienestar generoso, un sistema educativo envidiado y una naturaleza privilegiada, según el “Informe Mundial sobre la Felicidad 2020”.

La Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (SDSN, por sus siglas en inglés) explica que Costa Rica, país de América Latina, tiene un mejor índice de felicidad que Irlanda, Alemania, Estados Unidos, República Checa, Emiratos Árabes Unidos, Bélgica, Malta y Francia.

México se ubica en el lugar 24 del ranking de la felicidad, lista en la cual aparecen, unos escalones abajo, Taiwán, Uruguay, Arabia Saudita, España, Guatemala, Italia, Singapur y Brasil.

En México, la gente es feliz; pero sería apropiado medir si ahora lo es menos, por el confinamiento, la falta de trabajo y el número de fallecidos por la pandemia de coronavirus, señala José de Jesús García Vega, consultor en negocios, bienestar, felicidad y calidad de vida.

El exdirector del Centro de Estudios sobre el Bienestar, de la UDEM, comenta que los mexicanos y los latinoamericanos son felices a pesar de la corrupción, el escaso desarrollo económico y la poca infraestructura.

Los latinos tienen predisposición a ser felices gracias a la genética: “Si se sienten desdichados e infelices, échenle la mitad de la culpa a sus papás, por la genética. Entonces, los latinos, genéticamente, tenemos propensión a ser felices”, expresa el doctor en Economía por la Universidad de Texas A & M.

“Existen otros factores que explican la felicidad en México, como la familia y el sistema de soporte que otorgan los amigos, la cantidad de horas que socializamos, la fe y el sentido del humor”

Nicole C. Fuentes Kraffcyk, maestra en métodos cuantitativos para las ciencias sociales

La población latina que radica en Estados Unidos es feliz, aun sin contar con documentación como residente. Por ejemplo, “los jóvenes latinos en Estados Unidos tienen al tío, al padrino y a sus papás, que les ayudan, en un momento dado, a salir de cualquier problema; algo que no tienen los sajones o los estadounidenses”.

De 2014 a 2020, México ha caído unos 10 puestos en el “Ranking de la Felicidad”, publicado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU): “En el primer reporte de felicidad, México aparecía en el lugar 14; inclusive, llegó a estar por arriba de Estados Unidos. Sin embargo, en el reporte de 2020 ya aparecemos en el lugar 24 del índice”.

El descenso de algunos puestos podría deberse a la violencia, inseguridad, hartazgo político, corrupción y gobiernos que no han hecho funcionar bien la economía y otros sectores del Estado mexicano.

“El gobierno no tiene la responsabilidad de que los ciudadanos sean felices, pero sí tiene la responsabilidad de crear condiciones para la felicidad”, dice José de Jesús García Vega.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, está obligado a crear condiciones de seguridad, empleo digno, educación y salud de calidad, señala el consultor.

“El gobierno sí puede generar un ambiente de camaradería y no un ambiente de división. Ésa es la labor del gobierno”, asegura el experto, refiriéndose a la sociedad mexicana.

Reuters

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