Pegasus Project: la red de empresas que vendió Pegasus al gobierno de Peña Nieto

Uri Emmanuel Ansbacher Bendrama, creador del corporativo KBH, montó una oficina en Ejército Nacional 598 en Polanco desde la que dirigía todos sus negocios, de acuerdo con más de 20 mil documentos que fueron entregados por un extrabajador del consorcio que tuvo auge durante el gobierno de EPN.

El empresario israelí Uri Emmanuel Ansbacher Bendrama operó una red global de empresas que vendió bienes y equipo de seguridad a agencias de seguridad del gobierno mexicano, incluyendo el software espía Pegasus de la compañía NSO Group.

Creador del corporativo KBH, Ansbacher Bendrama montó una oficina en Ejército Nacional 598 en la colonia Polanco desde la que dirigía todos sus negocios, de acuerdo con más de 20 mil documentos que fueron entregados por un extrabajador del consorcio que ha sido contratista del gobierno mexicano desde 2007, pero que tuvo una época de auge durante el sexenio del expresidente Enrique Peña Nieto.

A lo largo de cuatro años, esa fuente, identificada como Cazador de Cazadores, entregó a los reporteros mexicanos de Pegasus Project miles de documentos que acreditan la compra de la plataforma espía por parte de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), el Centro de Inteligencia y Seguridad Nacional (CISEN) y la Procuraduría General de la República (PGR), así como una serie de archivos con el registro del espionaje a un teléfono personal del excomisionado Nacional de Seguridad (CNS), Manuel Mondragón y Kalb.

Mondragón confirmó la autenticidad de toda la información que fue extraída de su dispositivo en una entrevista que concedió a la periodista Carmen Aristegui en noviembre de 2019.

Aristegui Noticias y Proceso extrajeron los metadatos de los archivos donde se resguardaron los datos del doctor Mondragón. En ellos se aprecia que el archivo fue creado en 2015 por Marco Suárez, nombre que corresponde a Marco Antonio Suárez Cedillo, uno de los empleados de esta red de empresas.

En la trama, Proceso y Aristegui Noticias lograron identificar la creación de al menos 30 empresas “fachada” que están ligadas a la red Pegasus en México, Panamá y Estados Unidos, así como una serie de transferencias de dinero entre compañías fachada, entre las que destacan pagos de diversas compañías mexicanas a NSO Group Technologies y una transferencia adicional a las cuentas bancarias de Shalev Hulio, uno de los creadores del spyware y director ejecutivo de esa misma compañía.

Un socio clave de Ansbacher Bendrama es Samuel Avishai Naria, un empresario de origen israelí dedicado a la venta de equipo de espionaje y que en 2014 fue nombrado cónsul honorario de México en Haifa, Israel, por el gobierno de Enrique Peña Nieto.

En el marco de la investigación Pegasus Project, NSO Group afirmó en repetidas ocasiones que es imposible que el spyware opere o haya sido operado en una oficina privada. Sin embargo, la Fiscalía General de la República (FGR) emitió un comunicado este 21 julio en el que informa que la empresa identificada como KBH Track “realizaba el espionaje telefónico para diversos solicitantes que aún no se hayan identificados plenamente para efectos judiciales”.

De forma paralela a la investigación periodística, El Cazador de Cazadores se convirtió en testigo de la FGR y aportó su archivo de más de 20 mil documentos a la carpeta de investigación que se inició en la Fiscalía por el espionaje con el uso de la Plataforma Pegasus contra periodistas, defensores de derechos humanos y activistas. Además, ha declarado que está listo para presentarse ante un juez para sostener sus imputaciones.

Los documentos: Foto: Especial

Los elementos y diligencias realizados por la FGR no serán revelados en este reportaje, en espera de que las autoridades terminen sus investigaciones y procedan de acuerdo a sus atribuciones.

Tras las revelaciones de Pegasus Project sobre el ingreso de 50 mil registros telefónicos a la Plataforma Pegasus que eventualmente se convertirían en blancos de espionaje, Shalev Hulio salió a desmarcarse de cualquier abuso cometido con el software malicioso creado, presuntamente, para combatir el terrorismo y el crimen organizado.

“Cualquier señalamiento sobre el mal uso del sistema me preocupa. Viola la confianza que damos a los clientes; investigamos todas las alegaciones”, dijo en una llamada que hizo al diario estadounidense The Washington Post horas después de que comenzaran a hacerse las revelaciones periodísticas de Pegasus Project.

Pegasus es un malware o programa intrusivo capaz de activar la cámara y el micrófono de los teléfonos celulares, entre muchas otras funciones, para posteriormente utilizar los dispositivos en contra de sus propietarios, invadiendo su privacidad y la de sus interlocutores más cercanos.

El contacto

El 30 de junio de 2017, la persona identificada como El Cazador de Cazadores escribió un correo electrónico a Aristegui Noticias para decir que quería “realizar una colaboración muy importante acerca de los hechos de espionaje”.

En un largo texto relató que trabajó en una red formada por 18 empresas fachada, la cual fue diseñada para vender programas de espionaje a dependencias del gabinete de seguridad nacional y procuradurías estatales.

Afirmó que el ciudadano israelí Uri Emanuel Ansbacher Bendrama estaba al frente de esta red.

En solo unos días de conversaciones aportó facturas que comprobaban que PGR, CISEN y Sedena gastaron 500 millones en actualizaciones del programa, los documentos resultaron ser auténticos, tras verificaciones hechas por este medio. Hasta ese momento no se sabía que CISEN y el Ejército mexicano tenían este programa.

Factura de la Sedena. Foto: Especial
Factura de la PGR. Foto: Especial

Durante los meses siguientes el informante mantuvo contacto con Aristegui Noticias y siguió aportando datos y sendas narraciones sobre la operación de la red de empresas, el papel que jugaba cada empleado, sus vínculos con los círculos políticos más importantes del país y de Israel.

Sin embargo, fue hasta febrero de 2019 que los periodistas sostuvieron por primera vez una reunión en persona con la fuente.

La persona se identificó plenamente, relató cómo se integró al círculo cercano de Ansbacher Bendrama y durante cinco meses proporcionó 20 mil 640 documentos que describen prácticamente todos los aspectos de la red de empresas: actas constitutivas, documentos fiscales (como firmas electrónicas y facturas), transferencias bancarias, contratos con el gobierno, estados de cuentas bancarios, recibos telefónicos, pedimentos aduanales y hasta documentos personales del personal operativo.

Entre todos esos documentos fue encontrada la carpeta que después se identificó como el registro de las comunicaciones extraídas del celular de Manuel Mondragón.

Red de empresas Pegasus

La filtración que Cazador de Cazadores entregó a los periodistas mexicanos del Pegasus Project documentó que Uri Emmanuel Ansbacher Bendrama creó al menos 18 empresas fachada en las que sus propios empleados, ya sea recepcionistas, personal de intendencia, choferes y contadores, fungen al mismo tiempo como accionistas, comisarios y apoderados legales de dichas compañías. Durante la investigación se logró conocer que se trata de más de 30 firmas en México y el extranjero.

A través de dicha red, Ansbacher vendió las actualizaciones y licencias del malware Pegasus a tres dependencias federales: la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Secretaría de Gobernación (Segob) y la Procuraduría General de la República (PGR, hoy Fiscalía), de acuerdo con facturas, oficios y comprobantes de transferencias de dinero que Cazador de Cazadores entregó a los reporteros de Proceso y Aristegui Noticias..

La cabeza de la operación era Corporativo KBH, una empresa sin registro oficial que se origina del acrónimo “Kadosh Baruj Hu”, frase religiosa del hebreo que significa “Santo, Bendito Sea”. “Es nada más un nombre comercial para operar y hay una serie de empresas mexicanas que son las componentes de este grupo”, aseguró “Cazador de Cazadores” en el marco de la investigación periodística.

A pesar de que no existe como tal, la empresa de Uri Ansbacher se desdoblaba en compañías con nombres similares como KBH Track, Satellital KBH Geolocalizacion Systems, KBH Applied Technology Group y KBH Aviation, entre otras.

Las empresas se creaban de forma constante para evitar que una misma compañía llamara la atención como contratista del gobierno mexicano, por lo que entre 2009 y 2018 los prestanombres de Uri Ansbacher fundaron empresas en la Ciudad de México y diversos estados. Las compañías ganaban contratos oficiales y posteriormente eran sustituidas por otras que formaban parte de la estructura comercial.

Así nacieron compañías con nombres tan diversos como Zaracota; Tecnología Empresarial; Sortech Systems; Ingeniería Aplicada Internacional; Financial Structure, Traffilog o Sistemas de Geolocalización Digital; Coordinadora de Imagen y Servicios Estratégicos, Proyectos y Diseños VME; Artículos Textiles, Equipo y Accesorios MB; Air Cap; Comercializadora de Soluciones Integrales Mecale; Grupo Comercial Vicra, Blitz Corp; Comercializadora Antsua; Nemecisco; Comercializadora Internacional MMXVII, BS.D Applied Technologies; BSD High Tech Tecnologies, Metales y Materiales Imperio Azteca; Syam Intelligence, Inverproject y BSD Security Systems.

Una revisión en el portal QuienEsQuien.Wiki que expone datos abiertos de los contratos públicos otorgados por el gobierno mexicano desde el año 2002, indica que las empresas ligadas a Uri Ansbacher han recibido contratos públicos por 681 millones de pesos desde 2008 a la fecha.

Estos costos no contemplan los gastos que el gobierno de Peña Nieto erogó para la adquisición de la plataforma Pegasus y sus diferentes actualizaciones en el CISEN, la Sedena y la PGR. Hasta el momento, derivados de los contratos que se han conocido públicamente, Peña Nieto invirtió al menos 950 millones de pesos en licencias para poder realizar espionaje gubernamental.

El gasto gubernamental en el spyware sigue sin transparentarse, por lo que el precio de esta tecnología puede considerarse mucho mayor al que se ha documentado por medios como Contralínea y Aristegui Noticias, así como por periodistas de la organización “Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad”.

Los conceptos señalados en los contratos públicos abarcan servicios tan diferentes como construcciones de obra hidráulica, compra de chalecos antibalas y uniformes tácticos, turbinas, mantenimiento para aviones y helicópteros, plástico, aluminio y hasta revisiones de programas sectoriales, entre otros.

Entre todos destaca un contrato de 2013 para la compra de uniformes de la Policía Federal por 869 millones de pesos, el cual no fue transparentado en el sexenio anterior.

Las dependencias que beneficiaron a la red de empresas ligadas con la venta de Pegasus en México abarcan desde la Comisión Nacional del Agua, (Conagua), el Servicio de la Protección Federal (Seprofe), el CISEN, la Policía Federal, el Instituto Nacional de Migración, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y las Secretarías de Marina-Armada de México (Semar) y de la Defensa Nacional (Sedena).

También existen depósitos millonarios del Fideicomiso 2124 para la Plataforma de Infraestructura, Mantenimiento y Equipamiento de Seguridad Pública a otras cuatro empresas de la red: KBH Aviation, Constructora del Centro y del Bajío, Ingeniería Aplicada Internacional y BSD Security Systems, según estado de cuenta público de ese instrumento financiero manejado por Banobras.

Transferencias a NSO y Shalev Hulio

Entre los 20 mil documentos se encuentran estados de cuenta impresos y decenas de archivos con las transferencias bancarias de la red de empresas.

Los documentos. Foto: Especial

Entre los reportes se observa una transferencia de Grupo Comercial Vicra a Shalev Holy (el nombre oficial de Shalev Hulio, uno de los fundadores de NSO), por 500 mil millones de dólares, el 26 de enero de 2015.

También aparecen transferencias electrónicas a la empresa israelí que creó el programa espía: el 25 de enero de 2015 Vicra le depositó un millón de dólares y el 19 de enero de ese mismo año le transfirió 2.5 millones de dólares adicionales.

También hay registro de dos transferencias a NSO mediante casas de bolsa. El 21 de octubre de 2016, Proyectos y Diseños VME traspasó un millón de dólares con los servicios de “Vector Casa de Bolsa” y el 18 de octubre se transfirieron 600 mil dólares más con “Casa de Bolsa Ve por Más”.

Además, se observan decenas de gastos vinculados al CISEN, visitas de NSO Group a México, compra de equipo electrónico y decenas de tarjetas SIM.

Dentro de los documentos filtrados por Cazador de Cazadores destaca una serie de depósitos del Fondo de Desastres Naturales (Fonden) a las empresas ligadas con el empresario de origen israelí. Por ejemplo, el 19 de agosto del 2016, Constructora del Centro y del Bajío recibió 4 millones 579 mil 346 pesos.

Los testaferros de un fantasma

El nombre del empresario israelí Uri Emmanuel Ansbacher Bendrama no figura en ninguna de las compañías mexicanas que han hecho negocios con el gobierno de México durante dos sexenios consecutivos, pero sí en varias sociedades panameñas que comparten socios o apoderados legales con las empresas creadas en México.

Además, se pudo corroborar que Ansbacher Bendrama no es el titular de cuentas bancarias en nuestro país. Públicamente es un fantasma: no aparece en el registro público de la propiedad, no hay reportes de sus actividades sociales y en internet solo hay una fotografía con su imagen: el 2 de agosto de 2018 firmó un acuerdo comercial con una compañía china de energía que decidió boletinar el encuentro.

El Cazador de Cazadores es uno de los pocos personajes que conoce a Ansbacher y gracias a sus archivos y testimonio se puede reconstruir cómo operaba la red de empresas ligadas a la operación de Pegasus en México.

La mayoría de las compañías subordinadas a Ansbacher Bendrama sólo se usaron para transferir recursos de nuestro país hacia cuentas del extranjero o para transferir dinero entre las propias compañías, dificultando su fiscalización.

Además, el empresario israelí acostumbra variar su nombre cuando registra alguna empresa en otros países, alegando las adaptaciones del hebreo al español, por lo que a veces aparece como Oury Emmanuel u Oury Emanuel e inclusive, variando sus apellidos por Ezra Benrama.

Una de las compañías clave en la trama es la panameña Ingeniería Aplicada Internacional, empresa que en junio del 2011 nombró a la mexicana Ximena Benítez García como Directora Presidenta, al también mexicano Héctor Silva Picazo como su Director Secretario y al propio Oury Emmanuel Ezra Ansbacher como Director Tesorero y encargado de los recursos de la misma, según la escritura pública 14,002 que está disponible en el Registro Público de Panamá.

Tanto Ximena Benítez como Héctor Silva aparecen como empleados de las empresas mexicanas ligadas a la red Pegasus que operaba en México, según registros del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Otros nombres que aparecen con diversos cargos en las compañías ligadas a Pegasus en México son Tania Pamela Velázquez Díaz, Diana Zuhaila Guerra Quintanilla – que fue funcionaria administrativa en la Policía capitalina -, Víctor Raúl Cedillo Hernández, Marco Antonio Suárez Cedillo, Alejandro González Esquenazi, Raúl González Contreras, Emilio Sánchez Maya y Dante Abel Castillo Enríquez, entre otros.

Las direcciones de la red de empresas se repiten e intercambian de manera constante, pero además en algunas ocasiones coinciden con los domicilios particulares de la red de Pegasus. Entre las direcciones que están identificadas por Pegasus Project se encuentran Tlaxcala 178, colonia Condesa; Ermita Iztapalapa 429 que coincide con una unidad habitacional en la colonia Prado Churubusco; Calle 11, número 6, colonia San Pedro de los Pinos; Pennsylvania 15, colonia Nápoles y tres ubicaciones distintas en la colonia Polanco: Ejército Nacional 718, Ejército Nacional 624 y Ejército Nacional 598, está última, sede oficial del corporativo.

Ejército Nacional 624. Foto: Especil 

En la mayoría de los casos, se trata de departamentos para uso habitacional que ya están desocupados, por lo que es imposible encontrar oficinas de las empresas ligadas a Uri Ansbacher.

Ansbacher Bendrama abrió en septiembre de 2018 la empresa Pine Tree Group SA en Panamá, que aparece como propietaria de una casa en Pinetree Drive, Miami Beach.

En Estados Unidos, el ciudadano israelí aparece como directivo de las firmas “O A Manhattan LLC” (una aperturada en Miami y otra en Nueva York).

Una de estas compañías LLC compró un departamento por un millón 200 mil dólares en el condominio Cassa NY.

Conexión diplomática

Otra de la compañías panameñas relacionadas con el caso es BS.D High Tech Tec- Supplies Trading, registrada en Panama el 5 de agosto del 2008, y en la cual aparecen como accionistas originales Samuel Avishay Neriya y Oury Emmanuel Ansbacher Benrama, según el acta protocolaria 14,497 del Registro Público de Panamá. En esa misma fecha, Oury Ansbacher fue nombrado representante legal de la empresa.

Ese mismo año, BSD High Tec-Supplies Trading, BSD Tech-Supplies Trading y BSD Security Systemas comenzaron a venderle uniformes a la Policía Federal y a la Secretaría de Marina, según los datos abiertos de QuienEsQuien.Wiki, la base de datos abiertos sobre contratos públicos que alimenta y administra Proyecto Poder.

Samuel Avishay Neriya fue nombrado en 2014 Cónsul honorario de México en la ciudad de Haifa, Israel por el expresidente Enrique Peña Nieto, cargo por el que no recibe un salario, pero que le permite ostentar la representación oficial del gobierno mexicano en esa ciudad israelí.

En el primer trimestre de 2018, funcionarios de la Secretaría de Seguridad del gobierno del Estado de México tuvieron una reunión con Samuel Avishay Neriya, de acuerdo con registros oficiales a los que se puede acceder mediante la página de transparencia de esa entidad federativa.

En la agenda de reuniones del gobierno mexiquense Avishay quedó registrado como “cónsul de Israel en México”. Unas semanas después, el gobierno de Alfredo del Mazo compró a Air Cap, una empresa de la red Pegasus, brazaletes electrónicos por 96 millones de pesos, un sistema de videovigilancia por 60 millones y bloqueadores de señal telefónica para tres penales estatales por 30 millones de pesos adicionales.

Además de la coincidencia en el directorio de la empresa panameña, BS.D High Tec Supplies Trading, Wiki Leaks da cuenta de un correo de junio del 2011 en el que empleados de BSD contactaron a la firma italiana de espionaje Hacking Team para ser sus intermediarios en México.

En los correos filtrados por WIkileaks, Samuel Avishay Neriya aparece como “Samuel Ner” y este presume que han logrado cerrar varios contratos con el gobierno mexicano para la venta de “circuito cerrados, intervención de celulares, proyectos de aviación y más”. Esos rubros, son exactamente los que corresponden a varios de sus contratos con la Policía Federal, la Semar y la construcción de los penales federales privados, conocidos como “CPS”.

Un directorio de Relaciones Exteriores (SRE) presenta a Shmuel Avishay Neriya como cónsul honorario en Haifa, con el mail ofice.bsd@gmail.com

Pegasus Project es una investigación periodística internacional que revela los abusos que 10 gobiernos clientes de la empresa israelí NSO Group perpetraron con el spyware Pegasus contra periodistas, defensores de derechos humanos y opositores políticos, tanto en sus países como en el extranjero.

Durante varios meses, más de 80 periodistas de 17 medios de comunicación ubicados en 10 países, entre ellos Proceso, The Guardian, The Washington Post, Le Monde, el Süddeutsche Zeitung o Aristegui Noticias, colaboraron en esta investigación, coordinada por Forbidden Stories, una organización periodística sin fines de lucro con sede en París, con el apoyo técnico del Security Lab de Amnistía Internacional, para revisar más de 50 mil datos telefónicos ingresados por clientes de NSO Group a la plataforma Pegasus, lo que convertía a esos números en posibles blancos de espionaje.

 

 

 

 

Proceso

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