En las entregas anteriores he abordado diversos aspectos algunos técnicos de como operan los contratos de seguros de gastos médicos, así mismo la problemática que se genera para los contratantes y asegurados que sufren el descomunal aumento de primas en cada renovación sobre todo los mayores de 55 años, ya hablamos de la forma en que se manejan, hospitales, algunos médicos, proveedores así como otros participantes en la cadena que los involucra en el proceso de las reclamaciones y el abuso en perjuicio de los asegurados por medio de las aseguradoras. Ahora creo que con lo que se ha platicado se tiene un panorama claro de donde esta la mayor concentración del problema y ahora la comunidad entiéndase asegurados, agentes, médicos, proveedores y autoridades debemos buscar soluciones que permitan que este tipo de contratos le sean rentables a las aseguradoras, sí pero que esto no implique cargarle la mano o mas bien la prima al asegurado, ni quitar beneficios y si se requiere instalar en el sistema un código de ética y honestidad que quizá se aleje del lucro excesivo que ha permitido que unos cuantos se hagan ricos poniendo en riesgo la subsistencia de este ramo del sector asegurador. Aquí surge la interrogante ¿qué pasaría si las aseguradoras deciden salirse de la operación de gastos médicos?, que es tan sencillo como no renovar o rescindir los contratos vigentes, ¿a donde te llevas tu póliza si todos hacen lo mismo? Bien pues es hora de ir pensando en propuestas y que estas como algunas medicinas no tendrán sabor a dulce, pero se requiere seguir teniendo ese aleado que le entre al pago de grandes sumas cuando este presente la eventualidad y que no te dejes de atender por no contar con un servicio de medicina oportuno y de calidad. Para la atención oportuna y de calidad se propone tener clínicas de primer contacto donde el médico tratante trabaje la prevención y cuando se requiera haga el diagnóstico y en caso de requerirse solicite o refiera a otro u otros especialistas, siempre con la supervisión del médico interventor ya sea de la compañía de seguro, del agente, o de la autoridad, entendiendo que muchas de las atenciones se resuelven desde la clínica y no requieren de hospitalización para el diagnóstico y el tratamiento. En caso de requerir cirugía o procedimiento hospitalario siempre deba existir segunda opinión medica y en todo caso ir de la mano del medico interventor, quien debe vigilar que los tratamientos y estudios que se soliciten en realidad tengan justificación medica y no sean ordenados solo para agrandar la cuenta. Contar con una red de proveedores que tengan real y verdadero sentido ético sobre la recuperación de la salud y que estén dispuestos a permanecer muchos años en el sector a los que se les pueda solicitar sus servicios siempre que obren de acuerdo con el código de ética y en el momento que se aparten, sencillamente sean removidos de los convenios de pago directo. Revisión de cuentas, materiales e insumos por parte de la aseguradora y cuando se percate que la cuenta esta inflada o tenga cargos indebidos, procede de inmediato a la suspensión de los convenios, se de aviso a la autoridad en materia de protección al consumidor, así como las de salud. Por otra parte, es necesario contar con catálogos de honorarios que sean justos y que valoren las capacidades de los profesionales de la salud, considerando sus capacidades, estudios de especialización, post grados, años de experiencia, cursos, cantidad de intervenciones, artículos y libros publicados, etc. de manera que se pueda distinguir entre el medico recién egresado y el que ha invertido muchos años de preparación para que sea debidamente remunerada su intervención, cuidando mucho no se aparte de la ética y para quien caiga en esa tentación, le resulte consecuencias, sé que algunos colegas están preparando iniciativa de reforma al código penal para un capitulo de delitos que cometan los médicos, prestadores de servicio relacionados con la salud que se aprovechen del estado de vulnerabilidad emocional por la angustia y sufrimiento que implica ver a un pariente afectado de la salud y por tanto quien este a cargo de su atención como familiar sea sorprendido con un pronostico intimidador y de consecuencias fatales para generar un lucro injustificado, trabajando para hacer mas prolongada la estancia hospitalaria o para realizar cirugías sin justificación, etc. toda la practica dolosamente lucrativa sea sancionada con la inhabilitación para el ejercicio de la profesión y sus años de privación de la libertad, además de que el SAT tenga módulos de revisión de todo lo que se reclama a las aseguradoras que este debidamente declarado.