El director ejecutivo de Meta se defiende en caso sobre adicciones a redes sociales.
Estados Unidos.- El director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, uno de los cinco hombres más ricos del mundo, defendió ayer las prácticas de verificación de edad de Instagram y responsabilizó en parte a los menores por mentir para usar la aplicación, esto durante su testimonio en un juicio histórico en Los Ángeles, EU, donde enfrenta acusaciones de que la plataforma fue diseñada para generar adicción entre los jóvenes.
El proceso, en el que también está implicada Alphabet por YouTube, busca determinar si las grandes tecnológicas crearon deliberadamente productos que fomentan el uso compulsivo — comparables al cigarrillo— y que habrían agravado problemas de salud mental en jóvenes.
La demanda fue presentada por Kaley G.M., de 20 años, quien asegura que comenzó a usar redes sociales antes de los 10 años y que esa exposición temprana la volvió adicta, profundizando su depresión y pensamientos suicidas.
Según su testimonio, abrió una cuenta en Instagram a los 11 años pese a que la plataforma prohíbe el acceso a menores de 13.
Ante el jurado, Zuckerberg sostuvo que “la política de la compañía ha sido clara” en impedir su uso en menores de 13 años.
No obstante, también atribuyó parte de la responsabilidad a los propios usuarios menores, al advertir que “hay un grupo de personas, potencialmente un número significativo, que mienten sobre su edad para usar nuestros servicios”.
Al mismo tiempo, reconoció que la empresa pudo actuar antes para reforzar los controles. Cuestionado sobre reclamos internos que advertían que no se hacía lo suficiente para detectar cuentas de menores, admitió: “Podríamos haberlo hecho antes”.
Documentos internos mostrados en sala indicaban que en 2015 Instagram tenía alrededor de 4 millones de usuarios menores de 13 años, cerca del 30 por ciento de los niños de entre 10 y 12 años en EU en ese momento.
Zuckerberg también rechazó que la compañía diseñe sus aplicaciones para maximizar el tiempo de permanencia, aunque admitió que “antes sí teníamos objetivos relacionados con el tiempo”.
El juicio, que continuará por varias semanas, podría sentar un precedente para miles de demandas similares en Estados Unidos.
ABC Noticias