Cada vez que se genera una imagen o un texto con IA, no solo se activa un algoritmo, sino que pone en marcha una cadena de consumo que deja una huella ecológica
La Inteligencia Artificial (IA) no solo es una herramienta digital, sino un sistema que depende de grandes datos y tiene un impacto ambiental mayor a lo que se imaginan.
Este tipo de recursos se utiliza de manera desmedida para que el hardware y software funcionen de manera eficiente. A medida que se incrementa el número de solicitudes, aumenta la necesidad de extracción de recursos no renovables, tales como el litio, cobalto, silicio y otros minerales raros.
Pero detallemos el principio del proceso.
¿Qué implica generar una imagen o texto por medio de la Inteligencia Artificial?
La Inteligencia Artificial se considera como un recurso computacional, el cual necesita dos herramientas esenciales: electricidad y enfriamiento.

De acuerdo con el director de Inteligencia Artificial Educativa del Instituto Tecnológico de Monterrey, Irving Hidrogo Montemayor, los lugares en los que se instalan los sistemas de las grandes compañías cuentan con acceso a la electricidad, pero también en espacios ricos en agua, la cual emplean para los procesos de enfriamiento.

Ante esta fuerte demanda del recurso hídrico, las empresas responsables de abastecer a los usuarios de Internet crean campañas y estrategias para aplicar otras fuentes de energía con el objetivo de brindar el mismo servicio, sin provocar grandes estragos en la naturaleza. Mientras esto sucede, cada vez que un usuario solicita la creación de alguna imagen o un texto, se genera una demanda de energía eléctrica a la GPU.
“Un GPU es muy parecida a lo que antes conocíamos como CPU que estaba en nuestra computadora, pero en nuestra computadora se hace un proceso lineal, es decir, se hace una operación y luego otra y luego otra, lo que pasa es que suceden miles de operaciones por segundo. Para nosotros es como si todas estuvieran trabajando al mismo tiempo, pero el GPU tiene la capacidad de hacer operaciones de forma paralela.” explicó el especialista.
Para llevar a cabo esto, se tiene un gran centro de metadatos, que son los que necesitan todo este tipo de energía. Eléctrica para llevarlos a cabo e hídrica para iniciar con los procesos de enfriamiento con miles de litros de agua y evitar que se sobrecarguen estos grandes sistemas por tan solo una petición o video para crear una imagen.

Estos procesos hacen que exista un aumento de consumo de recursos no renovables, por lo que hoy en día se invierte más en este tipo de empresas que en los sectores esenciales como la industria y la agricultura.
Por ello, los inversionistas también voltean a ver a aquellos que generan energía nuclear, debido a que podrían emplearla en este tipo de procesos sin grandes repercusiones.
“De hecho, se habla de que el gran futuro, para que esto pueda ser viable y que los megacentros de datos estén distribuidos en el mundo, exista un auge de la energía nuclear de tal manera que a través de plantas nucleares especializadas. […] Hoy en día ya las empresas como Meta, que es la empresa detrás de Facebook, de WhatsApp y de Instagram, han estado invirtiendo en el desarrollo de plantas nucleares para poder suplir tu necesidad de energía.”
Esto se debe a que Estados Unidos se encuentra en una competencia contra otras potencias mundiales para ver qué país predomina en esta industria, menciona Hidrogo.
«Cada vez se encarecen más porque es necesario extraerlos y al encarecerse más significa que alguien está dispuesto a pagar más dinero por ellos, también implica que se profesionalizan o se hacen más intensivos las extracciones de los mismos.»
¿Qué podemos hacer para reducir la huella ecológica del uso desmedido de la Inteligencia Artificial?
De acuerdo con el especialista, el primer paso es comenzar a crear una conciencia sobre la forma en que se utiliza la Inteligencia Artificial.
«Debemos ser también conscientes de lo que está sucediendo y claro, como usuarios también podemos tomar acciones al respecto. Por ejemplo, evitar usos innecesarios o repetitivos cuando estemos generando imágenes o vídeo, que son dos temas muy demandantes en poder de cómputo, en los textos también, pero tratar de evitar esos usos innecesarios, no simplemente usarlo por diversión o por prueba, también preferir versiones de modelos que sean más simples cuando sea más eficiente.»
Ante esto, reveló que existen modelos para procesar el texto dependiendo de las necesidades del usuario, como problemas matemáticos o de algún grado de investigación.
«Estos procesos más sofisticados se utilizan principalmente cuando se requiere un poder de razonamiento más amplio, que se separen en diferentes etapas la solución de lo que se está pidiendo, pero también toman mucho más tiempo.»

Entre algunas otras acciones se destacan las siguientes:
- Evitar usos innecesarios de la Inteligencia Artificial, como el entretenimiento o generación de imágenes o videos sin un fin.
- Priorizar el uso con valor real, es decir, no depender de la Inteligencia Artificial para hacer procesos de razonamiento sencillo.
- Seleccionar los modelos de Inteligencia Artificial aptos para tus solicitudes.
- Reducir la cantidad de peticiones. En lugar de hacer cinco, puedes hacer una que detalle las cinco, para aprovechar mejor el proceso.
- Agrupar las preguntas en una sola interacción.
- Evitar contenido altamente demandante como videos, imágenes o modelos complejos.
- No depender completamente de la Inteligencia Artificial.
- Crear conciencia sobre la huella ecológica que tiene su consumo.
- Elegir plataformas más eficientes.
Con esto, Hidrogo Montemayor enfatizó que la solución no es que las personas dejen de usar la Inteligencia Artificial, sino hacerlo con conciencia.
El Horizonte