El pasado domingo 10 de mayo celebramos la fiesta en honor a las madres, un día en que la venta de flores, pasteles y regalos están presentes por todos lados, no se diga los restaurantes donde conseguir mesa y que te atiendan resulta muy complicado. Pero algunas buenas costumbres están cambiando, los acordes de Madrecita del alma querida… y otras rolas propias del festejo no se escuchan, Me di a la tarea de preguntar a mis amigos de juventud quien había escuchado en su casa o barrio que hubiera serenatas, a los que cuestione es los que nos juntábamos y que por varios años el día 9 por la noche nos reuníamos y con los pocos recursos con los que contabamos nos organizábamos para hacer el recorrido de visitar las casas de todos y cada uno de los participantes de esa caravana donde unos poníamos el auto, otros tocaban la guitarra y los demás cantábamos aunque desafinados con mucho amor, pues cada una de las mamis de los amigos nos querían y toleraban cada que caíamos en su casa de visita y hasta gorreábamos la comida o la cena, de entre aquel grupo tocaban y los siguen haciendo profesionalmente Alejandro El Astro” González, Gonzalo su hermano y alguien más, el recorrido de 15 a 20 serenatas nos daba el amanecer cuando terminábamos el recorrido, fue una época muy bella pues además de fomentar la amistad, el grupo fue tan fuerte que seguimos en contacto aunque ya no llevamos serenatas. Pero todo esta narrativa de recuerdos de la juventud es para analizar las causas de falta de esas manifestaciones de amor con las canciones de los chavos, luego ni con músicos profesionales tampoco se escucharon, de manera que se esta perdiendo esa bonita tradición, quizá los riesgos de la noche, temas de inseguridad y de los manejadores intoxicados hacen que la gente prefiera regalar un pastel que honrar a sus madres con lindas canciones y voces de todo tipo de desafinados como nos sucedía -estábamos en la temporada en que te va cambiando la voz-, en fin al platicar con los artistas me encuentro que efectivamente no hubo contrataciones para ir a dar gallo, solo trabajaron dentro de restaurantes. Coincidimos que hay que fomentar estas buenas practicas de convivencia y sobre todo del tributo a la autora de nuestros días con las canciones que nos ayudan a decirles cuanto las queremos. Una buena idea será mover el horario para visitar y cantales de día de manera que no este presente el inconveniente de la inseguridad. Sigamos queriendo a nuestras madres que están presentes, ellas tienen el poder de lograr que la paz este en nuestros hogares y barrios, de igual forma en la sociedad en su conjunto, recordemos a las que se han adelantado a la casa del padre y hagamos algo para no perder nuestras magnificas tradiciones, ¿te parece ir preparando la serenata del siguiente año?
Éxito en su siguiente encomienda.