Asegura Trump que la guerra con Irán terminó; Teherán en silencio

Trump afirmó que un pacto entre ambos países es inminente y, horas antes, había ordenado cancelar nuevos ataques contra objetivos iraníes

Este jueves, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que la guerra con Irán “terminó hoy” y se mostró optimista respecto a las conversaciones que se están llevando a cabo con Teherán, aunque medios estatales iraníes indicaron que aún no se ha llegado a ningún acuerdo definitivo.

En un evento en línea para respaldar al candidato republicano a gobernador de Georgia, Trump dijo que un acuerdo entre los dos países era inminente, horas después de haber ordenado detener los nuevos ataques contra objetivos iraníes, dando a entender que las conversaciones estaban yendo en la dirección correcta.

A pesar del optimismo manifestado por el presidente, las autoridades iraníes no han confirmado ningún acuerdo y los medios estatales de la República Islámica insisten en que las conversaciones continúan y no se ha llegado a ningún acuerdo formal entre las dos partes.

Este jueves, en la Casa Blanca, Trump había anunciado antes un “gran acuerdo” de paz con Irán, todavía por formalizar, que quizá se firme este fin de semana en Europa, en una ceremonia a la que el republicano podría no asistir.

Hemos logrado un acuerdo importante para resolver el conflicto con Irán. Ahora queda pendiente la formalización, lo que debería completarse en los próximos días, y probablemente se lleve a cabo una firma, tal vez, en Europa», dijo Trump a los periodistas en el Despacho Oval.

El presidente anticipó que será el vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, quien asista a la firma durante el fin de semana, pues Trump participará este domingo en un evento deportivo en la Casa Blanca con motivo de su octogésimo cumpleaños, para luego viajar a Europa y asistir a la Cumbre del G7 a partir del lunes.

Las declaraciones se produjeron después de varios días de enfrentamientos en la región, incluidos ataques iraníes contra fuerzas estadounidenses y los posteriores bombardeos de represalia ordenados por Washington contra instalaciones militares iraníes cerca del estrecho de Ormuz.