El 9 de septiembre de 2024 comenzó una disputa que marcó el quiebre del también conocido Cártel del Pacífico, al tiempo que aumentaron las desapariciones de civiles en la entidad
Entre desapariciones forzadas, privaciones ilegales de la libertad y asesinatos, así es como cientos de sinaloenses viven desde el pasado 9 de septiembre de 2024, día que marcó el inicio de una de las guerras internas del Cártel de Sinaloa más prolongadas y de las más violentas que ha tenido la organización criminal desde su aparición en los años noventa.
La disputa comenzó debido al secuestro y entrega a Estados Unidos de Ismael “El Mayo” Zambada, cofundador del cártel, a manos de Joaquín Guzmán López, hijo de su exsocio, Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera. Esta traición provocó un quiebre en la relación que mantenían las facciones que cada uno de ellos lideraba y que conformaban la organización criminal: Los Chapitos y Los Mayos.
Personal de medios de comunicación en el aeropuerto privado del condado de Doña Ana, donde un avión que se cree transportaba al narcotraficante mexicano Ismael «El Mayo» Zambada y a Joaquín Guzmán López, hijo del exsocio de Zambada, Joaquín «El Chapo» Guzmán, que fueron detenidos en El Paso, Texas, se ve en la pista, en Santa Teresa, Nuevo México, EEUU, 25 de julio de 2024. REUTERS/José Luis González
Aunque a lo largo de los años el Cártel de Sinaloa sostuvo dos disputas previas por el control de los negocios criminales, esta guerra ha sido calificada como la más violenta y prolongada tanto por periodistas sinaloenses, defensores de derechos humanos y madres buscadoras que escarban esas tierras de manera diaria.
Y es que las cifras no mienten: las desapariciones y las privaciones ilegales de la libertad son el reflejo de la violencia que día con día viven los sinaloenses desde hace casi dos años, pese al actual despliegue que mantiene la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) con más de 15 mil efectivos en territorio.
De 3 mil a 6 mil personas desaparecidas desde el inicio de la guerra: las cifras que enmarcan la violencia
María Isabel Cruz Bernal, fundadora del colectivo Sabuesos Guerreras, explicó en entrevista con Infobae México que esta disputa interna del Cártel de Sinaloa es diferente a la vivida en 2017, cuando la facción de Los Chapitos se enfrentó con Dámaso López Núñez, alias “El Licenciado”, tras la captura de “El Chapo”, y la cual comenzó a mediados del año 2016 y culminó en mayo de 2017 con la detención de López Núñez.
Al respecto, dijo que una de las características de esta guerra es que no se ha enfocado solo en personas relacionadas con las organizaciones criminales, sino que también ha provocado que cientos de civiles sean alcanzados por la violencia.
“Es diferente esta guerra en sí, más prolongada y mucho más sanguinaria. Creo que en las anteriores sí había desapariciones, pero era solamente con las personas que tal vez trabajaban o estaban con ellos; ahora no les importa quién seas, ni si perteneces (a una facción) ni con quién estés”, explicó.
Foto: Facebook / Sabuesos Guerreras, A.C.
La madre buscadora también dijo que las privaciones ilegales de la libertad han alcanzado a mujeres y niños: “algo que no ocurría y que no era frecuente”.
Datos de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Sinaloa refieren que desde el 1 de septiembre de 2024 al 21 de junio de 2026 se han registrado un total de 3 mil 889 personas desaparecidas que cuentan con carpetas de investigación por delitos de privación de la libertad, desaparición forzada y desaparición cometida por particulares.
Dichas cifras concuerdan con lo reportado por el medio Noroeste respecto a los datos de privación ilegal de la libertad (que se basan en datos de la Fiscalía del Estado, Secretaría de Seguridad Pública y registros periodísticos), el cual refiere que desde septiembre de 2024 a junio de 2026 han ocurrido 4 mil 20 casos.
Cabe señalar que la clasificación de este delito por parte de las autoridades no se enfoca solo en las privaciones ilegales de la libertad, sino que se integran en las denuncias por desaparición. Sin embargo, estos datos difieren de los registros de colectivos de búsqueda debido a que ellos cuentan con fichas de familias que no se atreven a notificar a las autoridades sobre la ausencia de sus seres queridos para evitar represalias.
Respecto a este delito, el colectivo que dirige Cruz Bernal ha contabilizado desde septiembre de 2024 hasta la fecha entre 5 mil 900 y 6 mil personas no localizadas, cifra que también contempla a los familiares que no denuncian ante las autoridades debido al miedo a represalias o por estar amenazadas; es decir, casi el doble de víctimas.
Estos datos muestran que la problemática de las desapariciones y la privación ilegal de la libertad son los delitos que más aquejan a los sinaloenses durante la ola de violencia.
Desplazamiento y privaciones ilegales de la libertad: las otras violencias que viven los sinaloenses
Foto: Facebook / Sabuesos Guerreras, A.C.
Marcos Vizcarra, periodista sinaloense, coincidió en que la disputa entre las facciones de Los Chapitos y Los Mayos es una de las más violentas que se han vivido en la entidad, comparado con otros momentos como la guerra contra el narco que encabezó el expresidente Felipe Calderón Hinojosa y que provocó cifras de más de 200 personas asesinadas mes con mes durante el 2010.
“La vimos muy violenta, sobre todo en el tema de homicidios dolosos, pero ahora estamos viendo que el tema de las desapariciones sí dobla o triplica. Particularmente eso, las desapariciones, vienen a modificar los esquemas de violencia, por eso hoy podríamos decir que es quizá la (guerra) más violenta que hemos vivido”, explicó a Infobae México.
El periodista especializado en temas de derechos humanos, corrupción y justicia señaló que han observado un aumento en la extorsión y desplazamiento forzado masivo, mientras que los secuestros han disminuido en comparación con el mismo hecho histórico.
Cabe señalar que la Fiscalía del Estado ha registrado desde septiembre de 2024 a junio de 2026 un total de 24 denuncias por secuestro. Mientras que el gobierno de Sinaloa informó que la violencia ha provocado el desplazamiento forzado de 3 mil habitantes, principalmente de las zonas serranas de Badiraguato, las rurales de Culiacán y el municipio de San Ignacio.
(Imagen Ilustrativa Infobae)
Aunque estas cifras ya son una muestra de la crisis de violencia que se vive en el estado, los datos de homicidios dolosos tampoco ceden, ya que de acuerdo con la Fiscalía de Sinaloa se han registrado un total de 2 mil 951 casos desde septiembre de 2024 hasta junio de 2026.
Al respecto, el medio Noroeste ha contabilizado en el mismo periodo un total de 3 mil 489 homicidios dolosos, esto luego de señalar en varias ocasiones que la Fiscalía del Estado no clasifica de esta manera asesinatos violentos, lo que también ha llevado a las autoridades a rectificar sus datos.
Vizcarra señaló que en Sinaloa no solo se han registrado desapariciones, privaciones ilegales de la libertad, homicidios y desplazamiento forzado, sino que también han localizado fosas clandestinas con cuerpos, cuyas muertes no se clasifican dentro de delitos como homicidio doloso debido a que las autoridades deben investigar sus casos.
Hallazgo de huesos humanos en una fosa clandestina en mayo de 2025. Foto: Facebook / Sabuesos Guerreras, A.C.
“Aquí en Sinaloa seguimos contando un montón de muertos todos los días y un montón de fosas clandestinas que han estado encontrándose. Ya hace dos años que comenzó esta guerra y ahora estamos viendo los estragos de una gran cantidad de personas que han sido desaparecidas y que las están encontrando en fosas clandestinas (…) Son personas que no se contabilizan como personas asesinadas hasta que las autoridades lo determinen de esa manera con investigaciones periciales, pero imagínate toda esa cantidad de personas que no las usas en las estadísticas”.
Maros Vizcarra ha contabilizado en lo que va de 2026 50 fosas clandestinas y más de 80 cuerpos localizados por colectivos de búsqueda.
Sinaloa se acerca a una crisis humanitaria, alertan
Desde mediados de 2024, la guerra entre los Chapitos y los Mayitos dejó cerca de 3,000 muertos y 3,600 desaparecidos en Sinaloa. (CUARTOSCURO)
Por su parte, Óscar Loza Ochoa, presidente de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Sinaloa (CEDH), aseguró a Infobae que la entidad ya se encuentra próxima a una crisis humanitaria debido a la violencia.
Las situaciones que lo prevén, dijo, son los datos del desplazamiento forzado tanto en el norte como en el sur del estado, así como las muertes violentas y las desapariciones forzadas que se han registrado desde el inicio de la disputa interna del Cártel de Sinaloa.
“Los tres renglones van mancomunados, hablan de una crisis humanitaria y, efectivamente, lo que ha sido esta guerra que surge a partir del día 9 de septiembre de 2024, no solamente hablaríamos de que sería una de las más violentas, además, la más prolongada”, señaló.
Loza Ochoa también refirió que estas condiciones de violencia influyen en el comportamiento de la gente al cuidarse más, hacer confinamiento a partir de determinadas horas en algunos puntos, así como en la economía para evitar hacer inversiones o abrir negocios.
Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, fue acusado en EEUU por nexos con Los Chapitos, así como nueve funcionarios más de esa entidad. Tras solicitar licencia, Yeraldine Bonilla Valverde asumió la gubernatura interina. (IG: yeraldinebonillamx)
Otro de los señalamientos del defensor de derechos humanos es que las denuncias de abusos por parte de militares no corresponden con la magnitud del despliegue de más de 15 mil elementos del Ejército Mexicano que se encuentran en la entidad.
“Ha habido denuncias, se han registrado algunas, pero no se corresponden con la dimensión de los operativos que ha habido y de la presencia de corporaciones tanto de carácter estatal como federal. Yo creo que la gente se ha guardado una buena parte de las denuncias”, sentenció.
Ni la guerra de los Beltrán Leyva ni la de Los Dámaso: la actual sería una de las más violentas
Sinaloa ha vivido dos disputas internas previas a la fractura entre Los Chapitos y Los Mayos que han provocado olas de violencia: la primera fue el quiebre del cártel con los Beltrán Leyva en el año 2008.
Los roces comenzaron un año antes, cuando circularon rumores de una alianza entre los hermanos Beltrán Leyva y Los Zetas, así como de que Joaquín “El Chapo” Guzmán no estaba satisfecho con el poder que tenían sus entonces aliados.
Arturo Beltrán Leyva y ‘El Chapo’ Guzmán (Infobae)
Pero todo estalló con la captura de Alfredo Beltrán Leyva, alias “El Mochomo”, el 21 de enero de 2008 en Culiacán, luego de que los hermanos acusaron a “El Chapo” de haberlo entregado a las autoridades. Tres meses después, el rompimiento se hizo evidente con el aumento de la violencia.
Durante casi tres años, la disputa de ambas organizaciones criminales dejó como saldo 5 mil 135 homicidios en la entidad, de acuerdo con cifras de Noroeste. Tan solo el primer año ocurrieron mil 256 asesinatos; el segundo, mil 765; y el tercero (en medio de la guerra contra el narco) subió a 2 mil 114.
Esta disputa provocó enfrentamientos, principalmente entre los sicarios de ambos grupos criminales, así como el asesinato de civiles que quedaron atrapados en el fuego cruzado. Las autoridades desplegaron más de 2 mil militares para controlar la violencia, de acuerdo con reportes periodísticos.
Dámaso López Núñez pasó de ser funcionario de seguridad a uno de los hombres más cercanos del ‘Chapo’ Guzmán. (Especial)
La guerra entre la célula liderada por Dámaso López Núñez y Joaquín “El Chapo” Guzmán comenzó a mediados del año 2026, luego de la captura del exlíder del Cártel de Sinaloa. La detención del narcotraficante provocó que sus hijos comenzaran una disputa por el control de las plazas con López Núñez, que finalmente culminó con rivalidad declarada a través de enfrentamientos.
A pesar de los intentos de “El Mayo” Zambada por establecer los territorios de cada una de las células, la rivalidad se mantuvo y provocó enfrentamientos en distintas zonas de la entidad hasta mayo de 2017, cuando Dámaso López Núñez fue detenido en Ciudad de México y al año siguiente extraditado a Estados Unidos.
Oscar Loza Ochoa detalló que en ambas disputas se registraron desplazamientos forzados en la entidad: del 2009 al 2012 en la parte norte: Concordia, San Ignacio y parte de Mazatlán, mientras que en 2017 se registró al norte de Culiacán, en regiones de Badiraguato y Concordia.
A casi dos años de la caída de “El Mayo” y del inicio de la disputa entre Los Chapitos y Los Mayos, la violencia y la guerra aún no se ven cerca de terminar, ni en Sinaloa ni en otras entidades donde también tienen presencia estas células y sus aliados.
Info BAE