T-MEC deja pendiente el acero mientras Nuevo León acelera inversiones

Washington posterga los acuerdos en siderurgia y autos; ante amenaza de aranceles, la industria regia no espera y ya ejecuta el blindaje con megaplantas y una estrategia integral.

Monterrey.- La tercera ronda de la revisión del T-MEC llega hoy a su último día. La presidenta Claudia Sheinbaum recibe esta mañana en Palacio Nacional al representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer.

En las mesas ha estado el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, frente al equipo estadounidense. Es la tercera vez que ambos gobiernos se sientan a revisar el tratado desde que Trump, en julio de 2025, decidió no renovarlo de forma automática y lo sometió a evaluaciones cada año.

Lo que salga de esta ronda no incluirá lo que más pesa para Monterrey. Greer lo dijo así ante el Comité de Finanzas del Senado, antes de venir a México: “Existen algunas cuestiones dentro del T-MEC que requieren más tiempo para abordarse (…). Algunas de ellas están relacionadas con las reglas de origen”.https://d-27801588184188862079.ampproject.net/2605071401000/frame.html

Habrá acuerdos parciales este año —comercio digital, pagos electrónicos, solución de controversias—. El acero, el aluminio, las reglas automotrices y los capítulos laboral y ambiental se van hasta 2027. El reclamo de fondo mira a China.

“Queremos que las reglas de origen del T-MEC sean muy sólidas para incentivar la producción en América del Norte, en lugar de en otras regiones que cuentan con un gran exceso de capacidad”, dijo Greer.

Washington llegó con 15 exigencias: el trato a Pemex y CFE, la entrada de capital chino, la piratería, adeudos con farmacéuticas. Larry Rubin, presidente de la American Society en México, ve margen.

“Hay muy buena disposición del gobierno de México para resolver las 15 discrepancias”, afirma, y advierte: “el riesgo de no resolverlo es enorme para la economía y el empleo en el país”.https://d-27801588184188862079.ampproject.net/2605071401000/frame.html

A México le interesa proteger algo concreto: que el 85% de sus exportaciones siga entrando a Estados Unidos sin arancel. Sheinbaum lo dejó en dos palabras. “Vamos a esperar”.

Washington también dejó una rendija. Esta semana, la oficina del representante comercial abrió una salida en el Federal Register: bajar del 50% al 25% el arancel de la Sección 232 al acero y el aluminio de vehículos pesados.

La condición es una sola: probar que el metal fue fundido y colado en Norteamérica bajo la regla “Melted and Poured”. Quien lo cumpla, paga la mitad.

Lo que le toca a Nuevo León

Nuevo León fabrica más acero que cualquier otro estado del país. Genera 118,151 millones de pesos de los 222,093 millones que produce el sector en todo México: más de la mitad, según Data México.

En el estado hay más de 130 empresas del ramo con más de 100 trabajadores cada una. Aquí están Ternium, que opera en San Nicolás y Pesquería, y DEACERO, nacida en Monterrey.

La industria suma más de 3,000 millones de dólares de inversión extranjera en la entidad. Lo que se decida en la mesa de Washington se paga o se cobra, primero que en ningún lado, en estos hornos. Mientras la negociación se posterga, el dinero regio no espera.

Ternium arranca en Pesquería sus nuevas líneas de laminación en frío y galvanizado: 4,000 millones de dólares en esta fase, parte de un paquete de 7,570 millones que la empresa ha puesto en el complejo desde 2010.

El corazón del proyecto es una acería de reducción directa y horno de arco eléctrico que producirá 2.6 millones de toneladas de planchón al año, colado desde el mineral.

Con esa tecnología cumple la regla “Melted and Poured”, y su producto cruza la frontera hacia las armadoras sin el golpe arancelario.

De ese acero depende el clúster automotriz regio, que surte a las plantas desde Pesquería, San Nicolás y hasta Saltillo: si la exención cae, el costo de un componente pesado se dispara a los dos lados de la frontera. Eso que Greer condiciona para 2027, en Pesquería ya está en obra. Máximo Vedoya, director general de Ternium, discute de frente el discurso que se oye en Estados Unidos.

Estados Unidos consume el 15% del acero mexicano, dice, pero México apenas representa el 2% del que consume su vecino; el país que inunda el mercado, sostiene, no es México sino China con su sobrecapacidad subsidiada. “Lo que necesitamos es consolidar una plataforma fuerte y competitiva en América del Norte”, resume.

México, agrega, aplica medidas antidumping incluso más estrictas que las estadounidenses contra el acero asiático. Nada está firmado.

La consultora de riesgos Marsh maneja tres finales: una prórroga a tres bandas con concesiones puntuales en acero y automotriz, el escenario de menor daño; la conservación del tratado con acuerdos bilaterales que encarecen el cumplimiento; o la caída del T-MEC y el paso a acuerdos sueltos por decreto desde Washington.

México va seis meses adelante de Canadá, a quien Trump le cargó aranceles del 50% desde el 19 de agosto. La ronda que cierra hoy resolverá poco. En Pesquería, en cambio, la obra ya avanza.

ABC Noticias