Federico Rojas es visto como lo mejor del gabinete de Samuel

Por el Grillo Mayor. -En un gobierno fallido donde se presumen obras inconclusas poco se habla de los logros de funcionarios que, si han dejado y dejaran buenos números como el caso de Federico Rojas Veloquio, Secretario del Trabajo en Nuevo León, quien si algo ha logrado es la paz laboral en Nuevo León entre lideres sindicales y un gran ambiente laboral entre patrones y empleados.

Federico Rojas quien ha navegado con un perfil bajo, sin lujos, sin ostentosidades se ha caracterizado por caminar sencillo y temple a pesar de tener una secretaria que, si ocupa reflectores, pero no ha querido usarlos. Como dice una canción “Se apellida igual. Vive donde mismo”, así se perfila el secretario del Trabajo en el Estado.

Algo que no se dice pero que también forma parte en logros, es que Nuevo León cerró el primer semestre de 2026 como la entidad con mayor generación de empleo del país. A junio, el estado acumuló 40,210 puestos formales en lo que va del año, cifra que supera en más de 40% la meta de 28,650 que el organismo México, ¿Cómo Vamos? fijó para el periodo.

Con ello, la entidad cumplió su objetivo anual a la mitad del año. El acumulado anual registró una recuperación sostenida. Tras cerrar 2025 en 19,389 empleos y tocar un piso en enero de 2026 (11,718), la cifra subió mes con mes: 28,450 en febrero, 29,506 en marzo, 38,315 en abril, 38,579 en mayo y 40,210 en junio.

Estudió la Licenciatura en Derecho y Ciencias Sociales en la Universidad Autónoma de Nuevo León. Es Maestro en Derecho Corporativo por la misma UANL.

Se desarrolló profesionalmente como abogado especialista en Asuntos Corporativos y Relaciones Institucionales, también fue responsable de las relaciones legales e institucionales del grupo Proeza durante 10 años.

Actualmente encargado de la Secretaría de Trabajo del Gobierno de Nuevo León y especialista en negociaciones de bienes raíces, gobernanza corporativa, comunicación interinstitucional, ejecución de acuerdos de Consejo, Relaciones Gubernamentales y litigio laboral.

Esperemos y termine tan bien como empezó, ¡veremos!, para que podamos decir que como entro salió y no se enriqueció.