Premios Ariel reconocen a lo mejor del cine mexicano

“En el camino” de David Pablos se convirtió el sábado por la noche en la máxima ganadora del Ariel en su 80ª edición.

El filme, una historia de amor entre un conductor de tráiler apodado Muñeco y Veneno, un joven que huye de su antiguo amante, fue elegido como mejor película y también le mereció el premio de mejor dirección a Pablos, quien empató en esta última categoría con Pablo Pérez Lombardini de “La reserva”.

“En el camino” se impuso en las categorías de actuación, cosechando estatuillas para el actor principal Osvaldo Sánchez, coactuación masculina para Mariano López Sosa y revelación actoral para Victor Miguel Prieto Simental. Es la candidata de México para buscar una posible nominación para la 99ª edición de los Oscar.

“Esta película habla sobre el amor que fue el motor más grande que le pude imprimir y que le pude prestar al Muñeco, el amor por los hijos, hija te amo”, dijo Sánchez.

El sexto premio para “En el camino” fue el de fotografía.

La estatuilla de mejor actriz fue para Diana Sedano de “Juana”, la ópera prima del actor Daniel Giménez Cacho sobre una periodista que enfrenta enormes pérdidas en su vida y riesgos por su profesión.

“Quiero nombrar la realidad que inspiró esta película. Año tras año, México sigue siendo uno de los lugares más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo”, dijo la periodista Neldy San Martín, quien recibió el premio a nombre de Sedano. “Por eso a todas y todos los periodistas de investigación que siguen su trabajo, que siguen haciendo su trabajo, incluso cuando hacerlo implica un riesgo, gracias”.

El tiempo para los discursos era muy breve, cuando Prieto Simental ganó el premio de revelación actoral, alcanzó a agradecer a su madre y a su esposo, pero las palabras que le dijo a su pareja no se escucharon porque le cortaron el audio cuando superó lo permitido para los ganadores.

“Autos, mota y rocanrol”, la comedia en falso documental de J.M. Cravioto sobre dos jóvenes que organizan el festival de rock más grande de México, sorprendió al convertirse en la segunda más premiada de la noche con cinco Ariel a pesar de que no estaba entre las tres más nominadas al comienzo de la noche. Se llevó los trofeos de diseño de arte, vestuario, maquillaje, sonido y efectos visuales, esta última categoría en empate con “Un cuento de pescadores”.

Otra categoría con empate fue la de cortometraje de animación, que premió a “Desdoblándome” y “Teatro Secreto”.

El premio de coactuación femenina fue para Ángeles Cruz por “Las locuras” un filme que sigue a seis mujeres en un día lluvioso en la Ciudad de México, como la noche de los Ariel en la que cayó una tormenta durante la alfombra roja.

Otros ganadores de la noche
“O último azul” (“El último azul”) del director brasileño Gabriel Mascaro, sobre un futuro distópico en el que los ancianos son reubicados en colonias habitacionales, se llevó los premios de mejor guion original y edición.

El Ariel de largometraje documental fue para “La libertad de Fierro”, el filme de Santiago Esteinou sobre César Fierro, un mexicano condenado a muerte injustamente en Texas que recupera su libertad tras más de 40 años preso y se enfrenta a una difícil reincorporación a la sociedad.

Lombardini se impuso también en la categoría de ópera prima por su historia sobre la lucha de una guardabosques por preservar la selva mexicana.

El filme colombiano “Un poeta” de Simón Mesa Soto se llevó el Ariel a mejor película iberoamericana.

Un aniversario especial
En el 80 aniversario de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas, su actual presidente, Daniel Hidalgo habló de la importancia de fomentar la creación de nuevas audiencias.

“México produce muchísimo, siempre tenemos un talento extraordinario y películas reconocidas dentro y fuera del país”, dijo Hidalgo. “Y sin embargo, en el 2025 apenas el 5% de la asistencia a las salas correspondió al cine mexicano. Esto es una contradicción que debemos mirar de frente, porque no basta hacer películas”.

Hidalgo anunció la creación de un patronato para fortalecer la independencia financiera de la AMACC, el cual estaría conformado por empresarios mexicanos comprometidos con la cultura.

“Para construir juntos lo que sigue después de 80 años. Esa puede ser una de las tareas más importantes de esta academia, ayudar a que el cine mexicano no solamente tenga historia, sino también público, comunidad y futuro”, señaló.

El documentalista Óscar Menéndez, director de filmes como “México bárbaro”, “Dos de octubre, aquí México” y “Hablan los tarahumaras”, se hizo acreedor de la Medalla Salvador Toscano al Mérito Cinematográfico, cuya entrega se había suspendido en 2020 y volvió para esta edición de los Ariel.

La actriz Rosita Arenas, estrella de películas como “Los chiflados del rock and roll” y “La momia azteca”, así como el documentalista Demetrio Bilbatúa, creador de múltiples filmes sobre México, fueron galardonados con el Ariel de Oro a la trayectoria.

Bilbatúa bromeó que no podría ser presidente mexicano, pues nació en España y es naturalizado, en referencia a un cambio reciente en la ley que impide que personas con doble nacionalidad accedan a la presidencia y gubernaturas de estados.

El Horizonte