Argentina incorporó a las dos organizaciones criminales mexicanas a su registro de terrorismo, junto con grupos armados de Colombia y Ecuador. La decisión se produce semanas después de que Washington anunciara una nueva unidad regional antidrogas en territorio argentino, con financiamiento superior a 13 millones de dólares.
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El gobierno del presidente argentino Javier Milei declaró organizaciones terroristas al Cártel de Sinaloa y La Nueva Familia Michoacana, en una decisión que amplía las medidas contra las estructuras financieras del crimen organizado transnacional y profundiza el acercamiento de Buenos Aires con la estrategia de seguridad de Estados Unidos para América Latina.
La medida fue formalizada este jueves 22 de octubre mediante la Resolución Conjunta 5/2026 de los ministerios de Seguridad Nacional y de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de Argentina, que dispuso la incorporación de ambas organizaciones mexicanas al Registro Público de Personas y Entidades Vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET).
La resolución también comprende al Ejército de Liberación Nacional (ELN), las disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) y la organización criminal ecuatoriana Los Tiguerones, incluidas algunas de sus facciones.
En total, cinco organizaciones de México, Colombia y Ecuador quedaron comprendidas en la disposición, suscrita por la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, y el canciller Pablo Quirno.
La decisión representa un nuevo paso en la expansión regional de las políticas que equiparan determinadas organizaciones del narcotráfico con grupos terroristas, una clasificación que Estados Unidos comenzó a aplicar formalmente a varios cárteles mexicanos en febrero de 2025.
El gobierno argentino sostuvo que las organizaciones incluidas representan una amenaza externa real o potencial para su seguridad nacional, debido a su capacidad operativa, expansión regional y participación en actividades criminales que trascienden las fronteras de sus países de origen.
Para justificar la designación, las autoridades argentinas recurrieron a informes reservados elaborados por organismos de seguridad e inteligencia. Sin embargo, la información difundida públicamente no identifica operaciones específicas del Cártel de Sinaloa o La Nueva Familia Michoacana en territorio argentino que hayan motivado su incorporación al registro.
La clasificación tampoco significa que las autoridades argentinas hayan acreditado judicialmente la participación de ambas organizaciones en atentados terroristas dentro de ese país.
El vínculo con Estados Unidos
La decisión del gobierno de Milei ocurre en medio del fortalecimiento de la cooperación en materia de seguridad con Washington.
A principios de octubre, Estados Unidos anunció la creación de una unidad regional de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL, por sus siglas en inglés) en Argentina, acompañada de recursos superiores a 13 millones de dólares para combatir el narcotráfico y el crimen organizado.
De acuerdo con la información difundida durante la presentación, 7.5 millones de dólares se destinarán a proyectos específicos de cooperación en Argentina, mientras que otros 5.85 millones financiarán iniciativas regionales.
En el anuncio participaron la ministra Alejandra Monteoliva y Terry Cole, director de la Administración para el Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos.
La instalación de esa unidad y la posterior designación de organizaciones criminales mexicanas como terroristas forman parte de una secuencia de decisiones que estrechan la coordinación entre Buenos Aires y Washington.
La medida coincide con la política impulsada desde Washington para ampliar las herramientas de persecución financiera y judicial contra los cárteles del narcotráfico.
En febrero de 2025, la administración de Donald Trump designó como organizaciones terroristas extranjeras a seis grupos criminales mexicanos: el Cártel de Sinaloa, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el Cártel del Noreste, el Cártel del Golfo, La Nueva Familia Michoacana y Cárteles Unidos.
La decisión estadunidense abrió una nueva etapa en el tratamiento jurídico de las organizaciones criminales mexicanas, al incorporar instrumentos utilizados tradicionalmente contra redes terroristas internacionales.
Ahora, Argentina adopta una clasificación semejante para dos de esas organizaciones, aunque mediante su propio marco jurídico.
A diferencia de la designación estadunidense, la resolución argentina no incluye al CJNG ni a los otros tres grupos mexicanos que fueron incorporados a la lista de Washington en 2025.
Proceso