Adán: ¡nada tienes qué hacer en el Congreso de Nuevo León!

Hoy recibe el Congreso del Estado a una persona no grata para nosotros. Se trata de Adán Augusto López, Secretario (dice él) de Gobernación. Al menos así lo anunció el legislativo estatal en sesión ordinaria. 

Usa este señor Adán como pretexto de su visita, que necesita al menos dos tercios de las legislaturas estatales, para que proceda en el Congreso de la Unión su autoritaria iniciativa de militarizar al país (al menos hasta el 2028). 

Esa cifra ya la consiguió con los 17 estados donde tiene aliados el partido Morena. No necesita venir a alebrestar a Nuevo León con su cantaleta castrense. 

Sin embargo, Adan Augusto insiste en apersonarse en los 32 congresos estatales, para soltar discursos en favor de la militarización. 

Y más: para hacer blanco de sus críticas a gente noble y trabajadora como la de Nuevo León y aburrir con sus discursos cansinos y tediosos que lo reflejan como pésima corcholata presidencial (por más que quiera llamar la atención, escandalizando a nadie con sus majaderías). 

¿Entonces a qué viene Adán Augusto al Congreso de Nuevo León justo cuando los legisladores locales están en la glosa del informe del Ejecutivo Estatal? A entorpecer la agenda local. 

Y peor: viene a hacer campaña para terminar de sepultar su nominación presidencial. 

Lea el lector los comentarios incoherentes de Adán Augusto. Dice este señor: “Lo que no saben es que nosotros (los tabasqueños) somos mucho más inteligentes que ellos (los nuevoleonenses) y quienes se precian de ser inteligentes pueden hacer las cosas con menor esfuerzo, mejor y de mejor manera”. 

Ese sofisma lo soltó el pasado 19 de octubre.

El Secretario de Gobernación debería aprender de Claudia Sheinbaum, quien visitó Nuevo León en son de paz, platicando con empresarios, dándose su baño de pueblo y persuadiendo con argumentos. No ofendió a los nuevoleoneses en groserías para querer ganar el voto. Claro está, en favor del éxito de la gira de Claudia, apunte el lector los buenos oficios de Andrés Mijes, eficaz alcalde de Escobedo. 

En cambio, a ese señor, Adán (que al revés es nada), la gente de Nuevo León ya no le damos ni el beneficio de la duda. 

Bien ganado se tiene el desprecio norteño por rijoso, peleonero y hablador. ¡Fuera de aquí!