Cuando el pasado te alcanza

El expresidente López pretendía pasar a la Historia como alguno de los héroes patrios que pretendió usar políticamente en su sexenio. Hoy su pasado lo alcanzó y está quedando como uno más de los nefastos gobiernos en la Historia nacional.
La presidenta Claudia ha logrado sostener un gobierno aprobable, con resultados en los aspectos medulares; imponiendo su autoridad en tierra de enemigos, traidores y “amigos” con resultados vivibles, pero todo se empaña a consecuencia de la virtuosa lealtad que profesa a su promotor.
Nadie duda que la presidenta debe moral y políticamente mucho al líder macuspano, su jefatura de gobierno, su candidatura presidencial, la campaña y más; pero el pago de deuda tiene límites y esos se alcanzan cuando su embestidura entra en juego.
Si mantiene el ritmo, la presidenta tiene asegurado su paso a la Historia nacional como una gran mandataria que supo enfrentar a la macrodelincuencia, utilizar diplomacia con el vecino del norte, sostener la economía a pesar de la inflación y la fuga de inversionistas, aunado a que ha sabido mantener control del país aun en entidades de oposición.
Su piedra en el zapato es el pasado, no el suyo, el de su antecesor; ese le está ennegreciendo su gobierno.
El 2026 inicia con estabilidad macroeconómica, el dólar no ha rebasado los dieciocho pesos, la inflación si bien es muy superior a la anunciada, no provoca crisis apremiantes, la gasolina no cambia su precio y esperemos que la energía eléctrica junto al gas haga lo mismo, lo cual abonará a la transición anual.
Sus dolores los provoca el pasado del macuspano, los amigos de éste y su parentela. Un día sí y otro también le reviven aquello de “abrazos y no balazos”, aunque ella ofrezca resultados frente a un problema incontenible, cuyas estrategias no han podido acabar con lo que su antecesor dejó convertido en harapos.
La delincuencia organizada por momentos parece rebasar a la autoridad en todos los órdenes de gobierno, es evidente que existen zonas gobernadas por la macrodelincuencia, los esfuerzos realizados son innegables pero la contaminación ya supera las posibilidades, cada que una cabeza es detenida surgen otras y otras y otras…
Pareciera confirmarse que el pasado pactó en el Pacífico igual que en el Golfo. Las reuniones públicas y visibles, la permisividad para que dejaran libre a capos en Sinaloa, las alianzas inconfesables con la macrodelincuencia del Pacífico en el pasado sexenio, hoy afectan al gobierno.
En el Golfo ni qué decir, desde las oficinas en Bucareli parecían ser dirigidas las acciones delincuenciales, desde la máxima posición de la administración pública federal “se barría” la criminalidad.
Recientemente el tren interoceánico se descarriló, de nuevo el gobierno federal pone su ropaje para proteger lo indefendible. Reaparecen personajes, nombres e instituciones del pasado.
Los “lopitos” están en todo aquello donde salta guachicol, olor fétido u obras mal realizadas que demandan sanciones.
Las fuerzas armadas vuelven a estar señaladas en obras mal realizadas, de dudosa calidad y operadas bajo la corrupción. No significa que las fuerzas armadas sean responsables, se trata de que son ellas quienes dan la cara por aquellos que defraudaron al Estado mexicano.
El pasado ha alcanzado al actual gobierno y sería una lástima que el paso a la Historia se turbe por proteger a quienes dañaron al país, a la 4T, al pueblo bueno y a la mandataria quien apuesta su mejor empeño en gobernar.
Son tiempos de evaluar si se sigue cargando con la culpa ajena… ¡Ah!, ¡Feliz año Nuevo 2026!