Mal tiempo para el mundial

México es el único país que podrá presumir tres inauguraciones del mundial de futbol, lamentablemente las condiciones geopolíticas no son las adecuadas para hacer fiesta internacional, ojalá estemos equivocados.
Entre los factores externos que meten ruido a la fiesta del balompié se encuentran las crisis detonadas por el expansionismo estadounidense y las nuevas formas de llevar las relaciones diplomáticas, bueno, si podemos llamarles diplomáticas.
Empecemos por la relación bilateral que se mueve a como amanezca el día; se piensa existe estabilidad, pero sabemos que de un momento a otro todo puede conflictuarse, aunque junio es muy cercano, más de dos meses son demasiado tiempo para estar en medio de la inestabilidad diplomática.
Lo mismo es el aguacate que el gusano barrenador, la inseguridad, el narcotráfico, la permisividad al paso de drogas, las amistades negativas del gobierno federal con países “no aliados” del vecino o la migración.
Cualquiera de los temas previos, lo mismo que el tratado de libre comercio o alguna otra cosa considerada crisis, pueden provocar un sismo en la relación binacional y ocasionar mal tiempo para la realización del mundial. Es evidente que algunos personajes del vecino se pondrían contentos si no salieran bien las cosas en lo relativo a México con la organización del mundial.
La guerra en Irán es otro elemento de la geopolítica que mete ruido a la organización del mundial que corresponde a nuestro país. La sede de FIFA para los partidos de Irán es EUA y, aunque México ofreció ser sede derivado de los actuales conflictos, los organizadores determinaron que no es posible cambiar esos partidos.
De haberse atendido el apoyo ofrecido por México, las condiciones serían todavía más delicadas, pero no hay duda que las fronteras y las relaciones binacionales con el vecino estarán tirantes por el peligro de que grupos terroristas ingresen a ese país cruzando nuestras fronteras, no tengo duda que se endurecerán las revisiones en los pasos fronterizos, algo similar a lo sucedido en el 9/11.
México no es una nación de conflictos ni de intervencionismos, pero en esta guerra donde hay tantas naciones involucradas, los grupos extremistas pueden aprovechar todo momento para hacerse notar, buscando su revanchismo con alguno de los países aliados a EUA y que jueguen en territorio nacional.
Faltan por abordarse los asuntos locales, en este momento barrer por donde pasa la suegra no es suficiente.
Las guerras contra la delincuencia organizada nacional han dado frutos al gobierno federal, se han capturado liderazgos de primera índole en los cárteles de la droga, esto implica que hay zonas en estallido. Aunque se niegue por la autoridad, amplios sectores del país están controlados por la delincuencia, muchos de esos espacios son de importancia turística. Jalisco será sede del mundial y en estos momentos se encuentra la entidad en el ojo del huracán, es el epicentro del grupo delictivo más grande del orbe según los expertos.
Cualquier incidente en un estadio, en un antro, en el traslado a zonas turísticas y que sean víctimas los turistas mundialeros, aquello se convertirá en un problema diplomático para el gobierno federal, así que el tema de la inseguridad en el país no es asunto menor.
Falta saber cómo se comportarán los grupos radicales nacionales, los maestros de la CNTE y otros grupos dispuestos a manchar la cara del país frente a la mirada mundial, ya hubo marchistas que hicieron referencia al 68 con sus protestas.
México se pondrá de fiesta, pero… ¿Es el mejor momento para ello?