Mayo es un mes cívico festivo por excelencia, dos celebraciones emblemáticas, “Día de las Madres” y “Día del Maestro”; en ambas el Estado mexicano tiene una deuda sin subsanar. La mejor celebración sería que no hubiera feminicidios domésticos ni maestros en pobreza permanente.
En México más de la mitad de su población son mujeres, el censo 2020 dice que de los 126,014,024 mexicanos, 64,540,634 (51.22%) son mujeres y 61,473,390 (48.78%) son hombres; en el dato no establece de esos porcentajes cuántos son de alguna diversidad o pertenecen a los therian. Podemos exponenciar los números totales a 134,000,000 de mexicanos que se estiman actualmente.
Con datos del INEGI al cuarto trimestre 2025, 54.9 millones de mujeres tienen 15 años o más, significa que sólo 9,640,000 son niñas menores de 15 años, somos un país de adolescentes y adultas, de ellas el 72% ha sido mamá, un dato revelador para los estudios socioeconómicos.
El 5.2% de quienes se ubican entre 15 y 19 años, el 28.2% de entre 20 y 24 años y 55.9% de entre 25 y 30 años ya han sido mamás. Más del 30% de las mujeres en edad de superación y profesionalización asumen la responsabilidad de un hijo.
En el cien porciento, sólo el 10.6% son mamás solteras, lo cual no significa que ese sea el porcentaje de mamás jefas de familia porque el número crece y aunque el INEGI no aporta datos, otras fuentes hablan del 30 o 35% de los hogares con jefas de familia.
Urgen estadísticas que den claridad sobre cuántos sueños se truncan en mujeres de 15 a 30 años ante la imposibilidad de avanzar laboral y profesionalmente. Entre los horarios laborales, la familia misma y otros aspectos domésticos, su crecimiento personal muchas veces se cancela en nombre del amor de madre.
Es oportuno revisar las legislaciones en materia laboral, encontrar el equilibrio entre productividad y espacio para el desarrollo personal y profesional de las mujeres, sin duda, muchas requieren trabajar para pagar sus estudios y poder mejorar en las condiciones de empleo.
Un dato importante que se cruza con la otra efeméride es que se reconoce son mujeres el 70% del personal al servicio de la educación. Ahí está un área de oportunidad para mejorar a las mujeres docentes.
En el país superan los 2,600,000 docentes al servicio de educación básica, media superior o superior, un gremio que además de politizado es quizá el de mayor grado de estudios profesionales y en un contrasentido, una de las profesiones más mal pagadas del país.
Además de mal pagados, los docentes con frecuencia trabajan en condiciones de infraestructura inadecuada, inmuebles mal equipados, insalubres, con infección de roedores u otros bichos, falta de equipamiento y de equipo tecnológico. Un día escuché a dos maestros dialogar y uno se quejaba que no había internet en su escuela, el otro responde con ironía: “pa´ qué si ni computadoras tenemos”, esa es la realidad de la escuela pública mexicana.
Los discursos de los políticos el 15 de mayo son enternecedores, siempre se acuerdan de aquel maestro o maestra que le formó, pero no hablan del mejoramiento laboral, social y económico del profe.
A los profes se les exigen resultados académicos, formativos, de integración, de salud ambiental, sexual y prevención de accidentes, a ellos se les carga la responsabilidad para la formación del mexicano en la siguiente generación, pero el cheque del profe siempre tiene menos valor adquisitivo.
Sí felicidades a la mamá y al profe, por separadas las efemérides, no inventen majaderías.
¡En la protección a mamás y la nómina se demuestra el cariño!