Cálculos realizados a partir de la recomendación hecha por la OMS, Nuevo León debería tener 2 millones 137 mil 708 árboles, pero está un 51.5% debajo.
Monterrey.- Nuevo León enfrenta un déficit de árboles para mitigar las altas temperaturas y las islas de calor, pues la entidad apenas alcanza poco más de la mitad de la cantidad recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La falta de vegetación urbana se suma al crecimiento de las ciudades y al aumento de las superficies de concreto, factores que favorecen la presencia de islas de calor, un fenómeno donde las zonas urbanas registran temperaturas superiores a su entorno.
De acuerdo con la OMS, las ciudades deben contar con un árbol por cada tres habitantes. Sin embargo, Nuevo León actualmente cuenta con alrededor de 1 millón 100 mil árboles, de acuerdo con información consultada con la Secretaría de Medio Ambiente estatal.
Considerando que Nuevo León tiene una población de 6 millones 413 mil 123 habitantes, el estado debería contar con aproximadamente 2 millones 137 mil 708 árboles para alcanzar la recomendación del organismo internacional.
Esto significa que la entidad tiene un déficit de 1,137,608 de árboles equivalente a un 51.5 por ciento de la cifra sugerida por la OMS, aunque la Secretaría de Medio Ambiente estatal señala que mantiene en marcha un programa de arborización desde el inicio de la actual administración.
Un documento compartido con ABC Noticias por la Secretaría de Medio Ambiente de Nuevo León reveló que la dependencia ha superado la meta planteada inicialmente dentro del programa Bosques Ciudadanos.
“La Secretaría de Medio Ambiente de Nuevo León ha plantado más de 1,100,000 árboles en todo el estado, superando la meta original Bosques Ciudadanos… distribuidos en zonas urbanas y serranas, generando sombra, captando agua”, se lee en el documento.
Un estudio realizado en 2021 por la Universidad Autónoma de Nuevo León señaló que incrementar la presencia de árboles nativos es una de las estrategias para mejorar las condiciones ambientales del estado, debido a que estas especies están adaptadas al clima de la región.
Además, requieren menos mantenimiento, soportan mejor las temperaturas extremas y las plagas, consumen menos agua y contribuyen a filtrar una mayor cantidad de partículas contaminantes.
Los investigadores también destacan que Nuevo León cuenta con más de un centenar de especies nativas que pueden utilizarse en proyectos de reforestación urbana.
Entre ellas se encuentran sabinos, encinos y ébanos, árboles que además de brindar sombra y capturar dióxido de carbono, favorecen la biodiversidad al proporcionar alimento y refugio para distintas especies de fauna silvestre.
En entrevista para este medio, el diputado local Glen Villarreal consideró que la reforestación debe entenderse como una inversión en salud pública y calidad de vida para la población, al destacar los beneficios ambientales que generan los árboles nativos.
“Esto es infraestructura de salud pública; cada árbol nativo que se planta o se siembra ayuda a que ahorremos agua, ayuda a limpiar el aire, ayuda a bajar la temperatura y a eliminar las islas de calor… El siguiente paso debe ser garantizar que ya no se pueda seguir deforestando ni devastando nuestras montañas”, expresó Villarreal.
ABC Noticias