«Qué vista tan increíble»: la misión Artemis II de la NASA despega con éxito en un histórico viaje hacia la Luna

La misión Artemis II despegó con éxito este miércoles, un momento histórico que marca el regreso de una tripulación a la órbita de la Luna que no ocurría desde hace más de 50 años.

Los cuatro astronautas de la NASA Reid Wiseman, Christina Koch, Jeremy Hansen y Victor J Glover despegaron desde el Centro Espacial Kennedy, en Cabo Cañaveral, Florida, a las 18:35 local (22:35 GMT).

«Qué vista tan increíble», exclamó el comandante Weisman en los primeros instantes al entrar en la atmósfera superior de la Tierra.

«Tenemos una salida de Luna espectacular», añadió.

En tierra la euforia de los equipos de la NASA se unió a la de cientos de espectadores en los alrededores del sitio de lanzamiento.

«¡Que Dios bendiga a nuestros increíbles astronautas!», escribió el presidente Donald Trump en su plataforma, Truth Social, para felicitar a aquellos a bordo de la misión.

«Estamos ganando en el espacio, en la Tierra y en todo lo que hay entre medias (…) y el mundo entero está mirando», agregó.

La misión Artemis II, que durará 10 días, tiene el propósito de alcanzar la órbita de la Luna y realizar labores de preparación para un futuro alunizaje y, con el tiempo, establecer allí una base.

El programa de la NASA ha requerido años de trabajo, con la participación de miles de personas y se estima que ha costado US$93 000 millones hasta la fecha.

Hace más de 50 años, las misiones Apolo de Estados Unidos hicieron historia cuando los primeros seres humanos pisaron la superficie del satélite de la Tierra.

Luego la NASA canceló los siguientes programas de exploración lunar hasta el programa Artemis.

En un momento dado el administrador de la NASA, Jared Isaacman, informó que hubo un problema de comunicación, en el que el equipo en tierra no podía escuchar a la tripulación a bordo de la nave espacial.

Pero los ingenieros pudieron resolverlo y se confirmó que la tripulación se encuentra «a salvo, segura y con muy buen ánimo».

«Tras un breve paréntesis de 54 años, la NASA vuelve a enviar astronautas a la Luna», señaló Isaacman en una rueda de prensa. «Esta misión les pertenece tanto a ustedes como a la tripulación», dijo al personal de la NASA.

El equipo, aseguró, «es consciente de los retos que le esperan» y solo celebrará cuando los astronautas americen tras completar la misión.

Los primeros pasos en marcha

Tras el exitoso lanzamiento, siguió el desacoplamiento de los propulsores que impulsaron la misión a 16.000 km/h.

A continuación, se desplegaron sin contratiempos los paneles solares.

Cada uno de estos cuatro paneles cuenta con 15.000 celdas que captarán energía del Sol para alimentar la nave espacial durante el resto de su estancia en la órbita terrestre y en su viaje hacia la Luna.

Los astronautas viajan en una pequeña cápsula llamada Orión, de cinco metros de ancho por tres de alto, que los albergará en el espacio por 10 días.

En las siguientes horas se espera que la tripulación realice las primeras pruebas de manejo de dicha cápsula.

A medida que la nave espacial y su tripulación se alejen, realizará una voltereta hacia atrás para poder enfrentar así la etapa de propulsión.

Esto servirá de práctica para futuras misiones que necesiten acoplarse a otras naves espaciales.

Infografía sobre la misión Artemis II

El regreso a la órbita de la Luna

En el momento clave que marcará el regreso de los humanos a la órbita lunar, los astronautas sobrevolarán su cara oculta —la que no podemos ver desde la Tierra— a una distancia de entre 6.500 y 9.500 km de la superficie del satélite.

La cápsula Orión apuntará hacia la Luna para obtener las mejores vistas.

Se espera que la tripulación dedique tres horas completas a la observación: mirará, captará imágenes y aprenderá más sobre su geología, lo que ayudará a planificar y preparar futuros alunizajes.

«En función de la hora del lanzamiento y de la iluminación de la cara oculta de la Luna… podríamos observar partes de la Luna que nunca antes han sido vistas por ojos humanos. Y, aunque resulte difícil creerlo, los ojos humanos son uno de los mejores instrumentos científicos que tenemos», dijo previamente la especialista de misión Christina Koch.

Desde esta posición estratégica, los astronautas podrán ver la Tierra y la Luna juntas —el satélite en primer plano y el planeta de fondo— a través de las ventanas de Orión.

El especialista Jeremy Hansen, el piloto Victor Glover, el comandante Reid Wiseman y la especialista Christina Koch.
Pie de foto,Así se alistaban el especialista Jeremy Hansen, el piloto Victor Glover, el comandante Reid Wiseman y la especialista Christina Koch.

El regreso a la Tierra tardará cuatro días y es esta última parte de la misión una de las más arriesgadas.

Para esta maniobra final, el módulo de la tripulación se separará del resto de la nave espacial y la cápsula girará para que su escudo térmico pueda soportar las altas temperaturas generadas durante el reingreso y para mantener a los astronautas a salvo en su interior.

La nave espacial atravesará la atmósfera terrestre a 40.000 km/h, soportando temperaturas de unos 2.700 °C, la mitad de la temperatura en la superficie del Sol.

Una vez que la nave espacial haya reingresado sin problemas, se desplegarán unos paracaídas para reducir su velocidad.

Los astronautas realizarán un suave amerizaje en el océano Pacífico, frente a la costa de California, donde los estará esperando un equipo de rescate.

BBC News Mundo