Sin el apoyo de su país, Michelle Bachelet buscará encabezar la ONU con respaldo de México y Brasil

“Mezquino” y “sectario”, así llaman en Chile a Kast tras retirar candidatura de Bachelet a la Secretaría General de la ONU, a la que fue postulada por el anterior presidente de Chile, Gabriel Borich.

BOGOTÁ (Proceso).– La oposición y analistas políticos chilenos reaccionaron en duros términos la decisión del presidente, Jose Antonio Kast, de retirar el apoyo del gobierno a la candidatura de la exmandataria Michelle Bachelet para ocupar la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Mientras los partidos ultraderechistas de la coalición de gobierno justificaron la decisión del mandatario, dirigentes políticos de centro y centroizquierda condenaron el hecho y dijeron que se trata de un desacierto que revela la polarización política que existe en el país y a escala regional.

La maestra en ciencias políticas Daniela Campos Letelier dice a Proceso que la decisión de Kast de negar su apoyo a Bachelet constituye “un desaire tremendo para la figura política más importante que tenemos en Chile, y también para Brasil y México”, países que respaldan su candidatura.

Bachelet, del Partido Socialista, ha sido en dos ocasiones presidenta de Chile y ha sido directora de ONU Mujeres y Alta Comisionada de Derechos Humanos del organismo internacional. Ella anunció que mantendrá su candidatura a la secretaría general pese que el gobierno de su país no la respalda.

Campos Letelier, profesora de la Universidad Andrés Bello (Unab) en Santiago, consideró que es “un gran error” de Kast darle la espalda a esa candidatura, lo que también “le hace un daño al país” porque no sólo Chile está de por medio, sino también México y Brasil.

Campos. «Esto es un bochorno internacional». Foto: Especial 

Es una candidatura colectiva, dice, y esto es “un bochorno internacional”, además de que Kast rompe la tradición de que las políticas internacionales de Chile siempre han sido de Estado.

La internacionalista chilena Constanza González dijo que el retiro de la candidatura de Bachelet por parte de Kast, quien este miércoles cumple dos semanas como presidente, revela el “pronunciado sesgo ideológico” que dará el político ultraderechista a su gestión de gobierno y su “aversión” a querer trabar en el plano internacional con países como México y Brasil.

Estos dos países son los más grandes e influyentes de Latinoamérica y apoyaban la candidatura de Bachelet, pero tienen gobiernos de izquierda, y lo que no está diciendo Kast es que sólo está dispuesto a trabajar en la región con mandatarios identificados con su ideología de extrema derecha, como Javier Milei (Argentina), Nayib Bukele (El Salvador) y Daniel Noboa (Ecuador) -afirmó la analista. 

De acuerdo con González, el “desplante” de Kast, evidencia “su sectarismo” y revela que las profundas divisiones políticas e ideológicas entre los gobiernos de América Latina “están imposibilitando” cualquier gestión concertada de la región frente a los profundos cambios que se están produciendo en el mundo,

El diputado del izquierdista Frente Amplio Diego Ibáñez calificó el hecho como “una mezquindad de talla mundial” y una ruptura con la tradición diplomática de Chile, que tradicionalmente ha tenido consenso de todas las fuerzas políticas.

Cortina de humo

Kast justificó su decisión con el argumento de que la candidatura de Bachelet a la Secretaría General de la ONU es “inviable” por la cantidad de aspirantes latinoamericanos a ese cargo. Además, expresó su molestia por el hecho de que la exmandataria fue postulada el mes pasado por el presidente Gabriel Boric sin consultar a los candidatos presidenciales como él.

Además de Bachelet, otros latinoamericanos han sido postulados al cargo, entre ellos, el argentino Rafael Mariano Grossi, a quien apoya el gobierno de Milei, y la costarricense Rebeca Grynspan, respaldada por el presidente de su país, el derechista Rodrigo Chaves.

Una regla no escrita de la ONU indica que debe haber rotación regional en la secretaría general, por lo que en esta ocasión le correspondería a una persona latinoamericana ese cargo.  

Ibáñez. Sobre Kast: “Es una mezquindad de talla mundial”. Foto: Facebook / Diego Ibáñez Senador

El actual secretario general del organismo, el portugués António Guterres, finalizará su mandato el 31 de diciembre próximo, por lo que la persona que lo reemplazará en el cargo deberá ser electa en el transcurso de este año. El proceso formal de selección se inicia con la presentación de candidatos al Consejo de Seguridad.

Al anunciar el martes último la decisión del gobierno de Kast, la cancillería chilena destacó “las diferencias con algunos de los actores relevantes” en la región. 

En una carta ocho excancilleres y tres exsubsecretarios de Relaciones Exteriores de Chile lamentaron la decisión de Kast y señalaron que el retiro del respaldo oficial a la candidatura será un bochorno internacional. 

“¿Cómo explicar un retiro semejante a una compatriota distinguida, con buenas posibilidades, y que además es apoyada por los dos países más grandes de la región (México y Brasil)?”, indicó el pronunciamiento.

De acuerdo con los excancilleres, Bachelet goza de un amplio prestigio y respeto internacional y ha ocupado cargos muy relevantes en el organismo internacional, el cual conoce a fondo.

Señalaron que, además, existe un movimiento transversal que promueve que, por primera vez, la Secretaría General de la ONU la ocupe una mujer, y América Latina tiene posibilidades de llevar a su candidata a ese cargo por el criterio informal de rotación geográfica en el organismo. 

La única vez que un latinoamericano ocupó el cargo fue hace 35 años, con el peruano Javier Pérez de Cuéllar.

Los excancilleres recordaron que frente a las especulaciones sobre cómo votaría Estados Unidos, Bachelet coincidió un año y dos meses con la primera administración de Donald Trump y, pese a las diferencias político-ideológicas, ambos mantuvieron una buena relación.

La diputada opositora Gael Yeomans dijo que la decisión de Kast también es “un intento de desviar la atención de lo que le está preocupando a los chilenos y chilenas” ya que mañana jueves entrará en vigor un alza de hasta un 54% de las gasolinas por la decisión del gobierno de flexibilizar un mecanismo de estabilización de precios de los combustibles.

Proceso