El debate global del momento: ¿Argentina merece el “odio” del mundo?

La “argentinofobia” también puede estar relacionada con la nueva era de comunicación digital que vive el mundo y nadie garantiza que mañana sea otro país o grupo o equipo el que sea víctima de esta vorágine. De lo que no hay duda es de que este Mundial fue un golpe de imagen para la selección argentina de futbol

Las redes sociales están encendidas con un debate que ya venía calentado a lo largo del Mundial, pero que se intensificó luego de la final del domingo entre España y Argentina por cuenta del comportamiento antideportivo de los jugadores sudamericanos al terminar el encuentro y por el generalizado rechazo que esas conductas de malos perdedores provocaron en América Latina y en otras regiones del mundo, especialmente en Europa.

El conductor del programa español El ChiringuitoJosep Pedrerol, no dudó en afirmar que “la imagen de Argentina es patética hoy”.

No sólo por el puñetazo de Nahuel Molina contra Rodri y el matonesco agarrón del cuello de Leandro Paredes a Eric García tras perder 1-0 la final contra España, sino porque la selección argentina en pleno dio la espalda a la celebración de los jugadores españoles en la cancha luego de que estos hasta les habían hecho valla para recibir sus medallas de plata.

Silbatazo final Mundial 2026. El jugador argentino Paredes agrede al español Gavi. — AP / Yuki Iwamura

Ni el capitán de la albiceleste, Lionel Messi, ni el director técnico, Lionel Scaloni, que se caracterizan por su caballerosidad, tuvieron el tino de evitar ese gesto, que fue calificado por la prensa española como de “vil” y de “malos perdedores”.

Hasta el actor estadounidense Samuel L. Jackson se sumó a las críticas al compartir en Instagram una publicación que califica a Argentina como «uno de los países más racistas del mundo».

Lo ciertos es que días después de finalizado el Mundial, las redes y los debates en los programas deportivos siguen avivando la polémica sobre el comportamiento de los jugadores argentinos. También, sobre la percepción de que Argentina y su capitán, Leonel Messi, estaban siendo favorecidos por la FIFA y su presidente, Gianni Infantino, con un arbitraje sesgado destinado a prologar hasta el final la presencia del mejor jugador del orbe en el certamen.

El post del actor Samuel L. Jackson que provocó el enojo de los argentinos — Especial

El debate fue creciendo durante el Mundial, de a poco, partido a partido, con comentarios, memes y videos, especialmente en los países latinoamericanos, deplorando la complacencia de los árbitros con los jugadores argentinos, sus comentarios despectivos hacia sus rivales y su “juego sucio”.

Falta sin sanción. Plancha de Messi contra el defensor central de Argelia — Redes sociales

El título de una columna del diario británico The Telegraph fue especialmente demoledor y sintomático del clima antiargentino con el que acabó este Mundial: «Futbol 1, Delincuentes 0”. Así resumió Jason Burt el resultado del partido final. “El futbol necesitaba desesperadamente que España ganara esta final», comentó, y sostuvo que “cualquier otro resultado habría sido un auténtico crimen”.

La columna de The Telegraph — Especial

Las redes sociales ­–TikTok, Instagram, Facebook, X– están plagadas de mensajes de argentinos que se preguntan “¿por qué nos odian tanto?” y muchas de las respuestas de ellos mismos son que se trata de una “argentinofobia” injusta basada en el prejuicio, en la incomprensión o en “la envidia que nos tienen”.

Muchos argentinos más autocríticos también justifican ese “odio”. El comentarista de futbol Osvaldo Gerson, por ejemplo, dijo en redes: Nosotros nos hacemos odiar, somos maleducados, fanfarrones, le faltamos el respeto a todos, a los uruguayos, a los mexicanos, y así nos ganamos el odio”.

De quienes más se quejan los influenciadores, internautas y comentaristas argentinos son de los mexicanos, los españoles, los uruguayos, los chilenos, los colombianos, los peruanos, los ingleses y los franceses.

En el caso de los mexicanos, no ayudó en nada el comentario del locutor argentino Eduardo Feinmann, quien en medio del Mundial dijo: “Detesto a los mexicanos, los detesto con mi alma”, y aseguró que los mexicanos les tienen envidia a los argentinos “en todo” y que quieren ser como ellos, pero “no les da el pinet”.

Fue, desde luego, un comentario a título individual de un locutor que tiene acusaciones de corrupción y tráfico de influencias por parte de periodistas argentinos y que, además, justifica el genocidio del gobierno israelí en Gaza.

Sería injusto meter en el mismo saco a todos los argentinos. La mayoría de ellos son hospitalarios, buenas personas, solidarias y empáticas. Cualquiera que haya visitado Argentina puede dar fe de ello.

Hubiera ayudado, claro, escuchar la opinión sobre Feinmann de los argentinos mediáticos que viven en México. Hay silencios que parecen una lavada de manos.

Hasta el fracaso fue “un éxito”

Los medios tradicionales argentinos han minimizado la polémica y los incidentes y están centrados en celebrar el subcampeonato de su selección como un triunfo. Un locutor radial comentó que ganarle en la semifinal a Inglaterra fue mejor que haber ganado el Mundial.

El columnista de La Nación Carlos Pagni recordó este martes que la autora de Harry Potter, J. K. Rowling, dijo algún día a alumnos de la Universidad de Harvard que ellos necesitaban entender que “lo que para ustedes es fracaso, para 99% de la humanidad es éxito”.

“Hasta dónde es un fracaso lo que, desde otra perspectiva, podría ser interpretado como un éxito”, señaló el columnista, y consideró que luego de tantas victorias de la selección con el técnico Scaloni al frente (ganó dos veces la Copa América, el Mundial de Qatar en 2022 y jugó la final del Mundial 2026), tanto el técnico como los jugadores, en especial Messi, tendrían “el derecho a cierta fanfarronería, que está por completo ausente en su conducta”.

Muchos comentaristas siguen hablando de “la envidia”.

“Fue un Mundial extraordinario que conmovió a los argentinos y desató la envidia de muchos no argentinos”, escribió en Clarín Sebastián Fest. También sostuvo que Scaloni sabe que “los españoles no sabrán inventar cantitos ni celebrar con el mismo ingenio y pasión que los argentinos, pero que hay otras cosas más importantes. Entre ellas, no sólo ser, sino también parecer”. Parecer.

De acuerdo con Fest, decir que todos los argentinos son racistas “es como endilgarle lo mismo a Francia, Reino Unido o Estados Unidos, tres de las usinas (matrices) más críticas de Argentina en estos tiempos”. La esclavitud, señaló, “no nació precisamente aquí”.

Y afirmó que la figura de Javier Milei (el ultraderechista presidente argentino) ha tenido un “profundo impacto a nivel mundial” que ya instaló al país “en una polarización por momentos tóxica, porque todo es blanco o negro”.

En el futbol, agregó, “ahora se trata de estar a favor o en contra de Argentina. Increíblemente, Messi pasa a ser un asunto secundario, de lo que se trata es de castigar a Argentina. Lo hacen en las sociedades primermundistas hastiadas de vivir bien y en países más similares al nuestro en América Latina, Asia o África”.

“El poder blando de Argentina encarnado con fuerza en el fútbol compite ahora con antiguos prejuicios reforzados: los argentinos son conflictivos, impredecibles, violentos, alérgicos a las reglas”, remató.

Mucho ruido

Pocas voces pueden hacer mucho ruido, sobre todo en redes sociales, donde han circulados profusamente por estos días videos de argentinos quemando banderas de España e Inglaterra, de inmigrantes argentinos en España insultando a españoles en el centro de Madrid y de concentraciones en Buenos Aires donde se burlan de los uruguayos, sus vecinos, por haber sido eliminados del Mundial en la primera fase.

En España es generalizada la indignación con el comportamiento de los argentinos que viven en ese país y que coreaban consignas soeces y mentadas de madre contra los españoles en vísperas de la final del Mundial. “¿Por qué no se regresan a su país?”, era el reclamo generalizado. Muchos argentinos, también, se decían avergonzados del comportamiento de esos compatriotas.

Una queja recurrente de los argentinos ha sido que hasta los latinoamericanos los “odian”, desde los brasileños hasta los centroamericanos. Y, claro, en respuesta a ese reproche circulan muchos videos de argentinos que aseguran no ser latinoamericanos, sino europeos.

La politóloga argentina Inés Palacios sostiene que sus compatriotas “son racistas” y lo explica con estos datos: según las entrevistas del Censo, sólo 2.4% de oriundos de Argentina se reconocen pertenecientes a una población originaria o con raíces indígenas, cuando según un estudio genético de la Universidad de Buenos Aires entre 40% y 98% de argentinos tiene ancestros indígenas, según las provincias (estados) donde vivan.

Los habitantes de las provincias norteñas, como Jujuy, Formosa y Salta, se quejan de que sus compatriotas blancos los consideran bolivianos o peruanos por sus rasgos indígenas. Desde luego, ese tipo de racismo se parece mucho al de los mexicanos que discriminan a la población originaria o mestiza.

Artistas argentinos como Cazzu y Milo J ha denunciado el racismo y la discriminación que existen en su país contra las personas de piel más oscura.

Indignación global

Incluso los parientes europeos de los argentinos se sumaron a la campaña de denuncia contra las supuestas “trampas” de Argentina en el Mundial.

El diario francés Le Monde publicó que muchos internautas “están convencidos de que la FIFA manipuló el torneo para asegurar que Argentina llegara a la final del último Mundial de Messi” y destacó la petición en línea «Argentina Fuera», que juntó más de 18 millones de firmas, para la selección albiceleste fuera expulsada de la competencia.

El diario mencionó que en los partidos de Argentina contra Argelia, Egipto, Suiza e Inglaterra hubo varias jugadas polémicas que sugieren un sesgo de los árbitros en favor de los argentinos, lo que generó protestas formales de esas selecciones ante la FIFA, ninguna de las cuales tuvo una respuesta positiva.

Infantino. El presidente de la FIFA también fue blanco de memes y señalamientos en redes sociales — Especial

El exdelantero inglés Michael Owen escribió este martes una columna en el Daily Mail en la que se pronuncia a favor del VAR.

“Sin el VAR, Argentina sería incontrolable. Imaginen las artimañas que Argentina emplearía si creyera que podría salirse con la suya. Ya de por sí traspasan constantemente los límites. Sería un auténtico caos y los tramposos buscarían aprovecharse de la situación”, aseguró y elogió el desempeño de la selección española.

En redes las redes también proliferaron videos realizados con inteligencia artificial en los que Messi y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, aparecían como novios o como compinches.

Todo esto reformó la narrativa de favoritismo. También la imagen de Infantino cuando se muestra contrariado por el gol de España contra Argentina en la final, mientras todos los que están a su alrededor festejan el tanto.

La prensa española fue especialmente crítica con la tolerancia arbitral frente a la dureza y “el juego antideportivo” de los argentinos.

Usuarios de redes sociales criticaron con memes el presunto favoritismo del presidente de la FIFA para el astro argentino — Redes sociales

Un estudio de la consultora Data Insight 2050 analizó más de 238 mil mensajes en redes sociales sobre la selección argentina en el Mundial y encontró que 75% de las menciones fueron negativas; que uno de cada tres mensajes reflejaba odio y que la abrumadora mayoría de contenido era espontáneo y no generado por bots.

Esto, para los especialistas en comunicación digital, revela que el odio puede ser potenciado por los algoritmos porque estos reproducen las comunicaciones polémicas y negativas.

Es decir, el “argentinofobia” también puede estar relacionada con la nueva era de comunicación digital que vive el mundo y nadie garantiza que mañana sea otro país o grupo o equipo el que sea víctima de esta vorágine.

De lo que no hay duda es de que este Mundial fue un golpe de imagen para la selección argentina de futbol y que esto contribuirá a afianzar esa generalizada e injusta percepción latinoamericana de que el mejor negocio del mundo es comprar a un argentino en lo que vale y venderlo en lo que cree que vale.

Eso mismo se podría decir, por ejemplo, de muchos whitexicans que menosprecian a la gran mayoría de compatriotas por su color de piel.

Pero la caja de resonancia de un Mundial es más potente que los actos cotidianos de racismo de cualquier país.

Proceso