La presidenta está en tiempos del segundo informe de gobierno, ya se difunden los promocionales de sus logros… En contraparte los morenos hacen todo por empañar el festejo.
En los spots por logros y avances se presumen las consultas médicas domiciliarias. El secretario de salud en el país anda en gira de medios presumiendo la atención integral a padecimientos derivados de la diabetes, un magnífico programa innovador en el mundo.
Por supuesto que el secretario de seguridad en conjunto con las fuerzas armadas tiene el apartado estelar donde se difundirán los grandes decomisos de droga, el desmantelamiento de células criminales y la captura o contención de líderes criminales.
Seguro habrá mucho más que informar. ¡Ah! Pero algunos cuatroteños se empeñan en llegar delirantes al quinceaños, dispuestos a amargar la fiesta.
Rocha Moya reaparece en el arranque de las fechas noticiosas por el informe. Se mete al despacho a decir que él manda en Sinaloa y da órdenes a sus colaboradores. Cual pasado de copas en fiesta ajena hizo que todos dejaran de ver a la festejada para verlo hacer sus escenas.
La presidenta salió a desacreditar el arrebato de Rocha, Monreal y las legisladoras cuatroteñas que hace meses se desgarraban las vestiduras por Rochita, ahora lo negaron tres veces antes de que cantara el gallo.
A propósito del mensaje presidencial. Nadie reparó en esto: ¿Por qué Rochita debería informar a la presidencia sobre su retorno?, ¿Por qué debería pedir autorización, permiso o anuencia?
El gobierno federal no tiene autoridad ni injerencia en los gobiernos estatales los cuales en el federalismo mexicano son autónomos, libres y soberanos, con vínculo entre los órdenes de gobierno federal y local, pero sin subordinación ni sometimiento, sólo mediante coordinación.
Rochita no tenía porqué pedir permiso o avisar a la presidencia, en su caso, correr la cortesía de notificar su reingreso constitucional al poder ejecutivo de Sinaloa, pero no informar o pedir autorización como se infirió en los comunicados del gobierno federal.
Rochita reaparece a empañar el festejo por los logros del segundo informe presidencial; ya reaparecer es pésima decisión, hacerlo en el timing inapropiado donde quita reflectores y da carnita a la oposición, peor aún.
Sumemos a Marina del Pilar Ávila quien días atrás aseguró que cooperaría con los vecinos del norte en todo. ¡En todo! ¿A quiénes puede afectar que la señora dé nombres, apellidos, vínculos y más? Bueno… también pensé en Tabasco.
Andy López pierde el derecho a cruzar la frontera norte porque los vecinos lo consideran persona non grata. La presidenta tiene que apagar un incendio en el establo moreno del líder moral macuspano, avivado por la pésima epístola de López.
El caso de Andy hizo que se recuerden conexiones entre el hijo del líder moral, los grupos de guachicol y otras acciones al margen de la legalidad vinculadas a los metapoderes con que cuenta el aspirante a gobernador de Tabasco. Por cierto… ¿Seguirá Morena empujando la candidatura de un potencial implicado en denuncias por delincuencia organizada en el vecino país?, ¿Sumarán los cuatroteños a Andy en la lista de gobernadores señalados por los vecinos?
Agreguemos los viajes de María Elena Hermelinda Lezama, conocida en el mundo de los aviones y viajes privados como Mara, quien en sus descansos gobierna en Quintana Roo.
La oposición debe agradecer a los cuatroteños que les dieron material para contestar el segundo informe presidencial del presente sexenio.
Diría mi abuela Juana: “Con esos amigos… pa´ qué quieres enemigos”.