Las pantallas no son el enemigo: el problema es la violencia que rodea a jóvenes, dice excomisionado de Salud Mental

Juan Manuel Quijada Gaytán, excomisionado de Salud Mental y Adicciones, afirma que el celular no es el problema: los jóvenes lo usan como refugio frente a la violencia y el abandono de su entorno. Pide no patologizar la violencia juvenil y ver la tecnología como aliada, no como enemiga.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).– Excomisionado nacional de Salud Mental y Adicciones (Conasama), Juan Manuel Quijada Gaytán considera que no se debe estigmatizar ni patologizar el uso del teléfono celular ni la tecnología en los jóvenes, pues utilizar las pantallas no es el problema, sino la violencia que encuentran cuando dejan de usarlas.

En entrevista, el destacado psiquiatra celebra las iniciativas que el gobierno federal ha implementado en la materia: la restricción del uso de aparatos celulares en las escuelas (que entró en vigor ayer 3 de noviembre) y que las empresas digitales “bajen” de la red contenidos que inciten a la violencia. Sin embargo, alerta de sus posibles riesgos y expone los elementos necesarios para mejorar resultados.

También describe el panorama que viven los jóvenes en materia de salud mental y las principales señales de alarma que los padres o tutores deben tomar en cuenta para saber si necesitan ayuda.

Fundador y primer titular de la Conasama, recuerda que en las pantallas los jóvenes encuentran contenidos de grupos incel o célibes involuntarios, métodos suicidas y otros que incitan a la violencia, como se ha visto en casos recientes de ataques en escuelas de Torreón, Coahuila; Lázaro Cárdenas, Michoacán; Santiago, Querétaro, y en la Ciudad de México.

En muchos casos, suelta, la pantalla les representa “un refugio porque no quieren estar en la violencia que viven en sus casas, no quieren estar en el abandono porque si no es la pantalla, no pueden hablar con nadie, ni en su comunidad ni en su familia… En muchos casos es el mejor lugar o el único que tienen para expresarse…. Más que las pantallas, el problema es el mundo, el medio ambiente que está alrededor de nuestros jóvenes”.

El especialista menciona que la familia debe funcionar como el “factor protector más importante” para ellos, pero “a veces es el factor de riesgo más importante, porque es justo donde está la violencia, el abandono, las dificultades de donde emergen este tipo de problemas”.

Por ello, pide no patologizar de inmediato esos casos. “Violencia no es sinónimo de enfermedad”, no todas las personas que cometen violencia tienen un diagnóstico de problema mental. “A veces son impulsos”.

Con la experiencia de años en el tema, explica que en esos casos no sólo se debe ayudar psicológicamente a los agresores, también a sus padres, abuelos, hermanos, tíos y a la misma comunidad escolar.

Quijada Gaytán. «La violencia puede ser impulso, no enfermedad». — X / @SSalud_mx

Tecnología como herramienta

El director general de los Servicios de Atención Psiquiátrica (SAP) en la Secretaría de Salud federal entre 2019 y 2023, Quijada Gaytán aclara que “la tecnología puede ser una gran aliada. Apostar por quitarla o prohibirla no es la ruta. La ruta debe ser reforzar todo lo que sí nos ayuda”.

Menciona que la medicina y la psicología hallan grandes herramientas de información y ayuda en la tecnología: programas y aplicaciones para quien tiene Trastorno de Déficit de Atención (TDA), manejo de ansiedad y crisis de angustia, ayudar para disminuir el consumo de sustancias y psicoterapia.

Considera una buena iniciativa el decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 14 de octubre último que obliga a las plataformas digitales a garantizar espacios libres de actos violentos, de abuso, acoso y violencia sexual, suicidio o heridas autoinfligidas.

Empero, advierte que se debe vigilar “cómo se va a traducir, dónde estará el financiamiento, cómo estará la cobertura, cómo serán las rutas de atención, con qué indicadores se medirá y cómo se respetará la privacidad.

En México, los principales trastornos mentales en los jóvenes son ansiedad, depresión, ideación suicida y acoso escolar, según la Secretaría de Salud, aunque es una condición a nivel mundial.

La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2023 da cuenta que en México 7% de los adolescentes de 10 a 19 años presentó síntomas depresivos moderados o severos. En 2024, un 95.1% de quienes tenían entre 12 y 17 años accedían a internet y 23% de sus usuarios habían sufrido ciberacoso.

ABC de las emociones

Médico cirujano con especialidad en psiquiatría, Juan Manuel Quijada Gaytán fue el principal promotor de la reforma a la Ley General de Salud en materia de Salud Mental y Adicciones en 2022, reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como modelo innovador y de vanguardia.

Con esa experiencia, sentó las bases para la estrategia nacional puesta en marcha el 31 de agosto último para atender la salud mental de los jóvenes de 14 a 18 años: el “ABC de las emociones”.

El programa implica tener tutorías de una hora a la semana para estudiantes y distribuir 16 millones de guías para alumnos, maestros, padres de familia y cuidadores.   

Es “un avance muy grande como estrategia de prevención”, pero se necesita trabajar también en la psicoeducación y el fortalecimiento de los servicios de salud para hacer detección y atención oportuna.

Aclara que sus efectos no se medirán con el número de guías entregadas, ni de talleres desarrollados, sino con el número de casos detectados y atendidos.

Sugiere que la estrategia debería aplicarse desde primero de primaria y hasta la universidad y con programas específicos para cada grupo etario.

Quijada Gaytán es integrante de la Coordinación de Acción Comunitaria del IMSS Bienestar, considera que lo ideal es que 80% de los casos de necesidad de atención a la salud mental se detecten y aborden en los centros de salud o de primer nivel médico, para que sólo 20% escale a hospitales generales, y quizá un 5%, los casos más complejos, llegue a hospitales psiquiátricos y de alta especialidad.

La brecha y el estigma

Para el también exintegrante de la Unidad para la Defensa de los Derechos Humanos en la Secretaría de Gobernación, en México el panorama de salud mental tiene una “gran brecha entre los que necesitan atención y los que la reciben”.

Dice que el sistema de salud “todavía responde de manera reactiva, pero requerimos mucha prevención, mucha alfabetización en salud mental, mucha psicoeducación y más profesionales”.

Explica que, además de más psiquiatras y psicólogos, se necesita que estudiantes de enfermería, trabajo social, medicina tengan planes de estudio más robustos para poder detectar a tiempo depresión, ansiedad, conducta suicida y consumo de sustancias para que esos casos puedan canalizarlos de manera oportuna.

Lamenta que todavía se padezca el estigma sobre los padecimientos mentales. Al estigma, agrega, le sigue el prejuicio, discriminación y distanciamiento social. Esa es la principal barrera para atender a los pacientes.

Sin embargo, menciona como “noticia buena” que entre los jóvenes ya no hay tanto ese prejuicio. “A los mayores de 30 años les cuesta más trabajo pedir ayuda; a los menores de 30 años les cuesta menos. Eso podría parecer que están más enfermos los menores de 30 años, pero no necesariamente”.     

Ataque escolar en Coahuila. — Cuartoscuro

Señales de alerta en jóvenes

El especialista enumera las principales señales que alertan que un joven podría experimentar depresión, ansiedad, TDA; entre otros trastornos:   

·      Aislamiento: no quiere salir de su recámara ni tener contacto con nadie.

·      Modificación en su patrón de sueño: duerme mucho en el día y poco en la noche, se desvela jugando o viendo televisión.

·      Alteraciones en alimentación: come “por atracón” y en periodos cortos o come poco y en ayunos prolongados, variaciones en su peso y talla.

·      Irritabilidad: la mayor parte del día y casi todos los días está irritable.

·      Crisis de angustia: baja en rendimiento escolar, falta de concentración y energía.

·      Automedicación y consumo de sustancias continuado.

Quijada Gaytán agrega que el tratamiento de la salud mental de los jóvenes es responsabilidad del gobierno, pero también de la sociedad civil. Por ello, destaca la realización de la iniciativa Qualia 2026, el próximo 7 de noviembre en la Ciudad de México, espacio donde especialistas nacionales e internacionales abordarán cómo prevenir y atender ansiedad, adicciones y aislamiento.

Proceso