Especialistas advierten que los esfuerzos gubernamentales están dispersos y que las iniciativas legislativas no han conseguido articular una política nacional.
CIUDAD DE MÉXICO (apro).-En México, los avances gubernamentales en materia de Inteligencia Artificial (IA) carecen de transparencia, visión, entendimiento y coordinación. Lo que se ha visto son esfuerzos aislados y los intentos de regulación han generado un estancamiento social y rezago legislativo, alertan expertos.
En entrevista con Proceso, Claudia Del Pozo, directora del think tank mexicano Eon Institute, explica las fallas del sistema que dificultan el seguimiento tecnológico del país.
La especialista recuerda que, en 2018, México fue el noveno país a nivel global en diseñar una estrategia nacional de IA. Sin embargo, el proyecto fue descuidado durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador: «En la administración de AMLO no se hizo nada. La IA era casi una palabra prohibida».
Aunque la presidenta Claudia Sheinbaum ha retomado el tema mediante iniciativas en la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), Del Pozo advierte que hace falta actualizar la estrategia para estar a la vanguardia:
«Todo esto debe estar dentro de política pública…necesitamos preparación y una visión. Muchos países han trabajado en una estrategia nacional de IA, yo trabajé en la de México en 2018, pero no se ha actualizado y necesitamos saber hacia dónde vamos», sostiene.
Del Pozo insiste en que «estamos impulsando la IA en gobierno, pero no el ecosistema de IA”, y señala una falta de claridad en la delimitación de responsabilidades entre la ATDT y la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti).
Brecha interna y contraste global
Durante la mesa de diálogo “Fortalezas, oportunidades y retos de la cooperación Francia-México para una IA sostenible e inclusiva”, expertos y académicos, tanto mexicanos como franceses, hablaron sobre el panorama internacional y las acciones bilaterales frente a la revolución tecnológica.
Al ser cuestionado sobre si México está preparado para la integración de la IA, Ernesto Malda, director para el Desarrollo Sostenible en la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), respondió «sí y no», debido a que es un territorio megadiverso donde chocan realidades y se exponen desigualdades:
“Nuestro nivel de integración es amplio y variado…Algunos sectores están preparados para avanzar de lleno y adoptar la IA en cada una de sus vertientes, pero tenemos muchísimos otros rezagados, y esto lo podemos ver en una infinidad de zonas alrededor de la propia Ciudad de México”, afirma.
«Necesitamos preparación para cerrar las brechas. Nuestros esfuerzos colectivos tendrán que enfocarse en ello para poder llevar a todos al mismo nivel y aprovechar la tecnología al máximo…Atender esos puentes será lo fundamental en los próximos cinco años», añade.
El contexto es distinto en Europa. De acuerdo con el académico e investigador Frédéric Pascal, en 2018, la adopción de IA en las empresas francesas era inferior al 5%; pero gracias a la estrategia nacional sostenida, que incluyó a ministerios de economía, trabajo y educación, hoy supera el 30%.
El modelo se respaldó con inversiones públicas de más de 3 mil millones de euros, incluyendo 125 millones (gestionados por el banco público francés) para la investigación e innovación.
Mientras, en México la comunidad científica ha denunciado la reducción de presupuesto para la investigación, la escasez de becas y la poca inversión para el desarrollo en estas áreas.
En 2021, el gobierno destinó apenas el 0.27% de su PIB a investigación científica y desarrollo experimental, frente a un promedio del 2.7% entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), de acuerdo con el Diario Oficial de la Federación (DOF). El panorama no ha tenido gran cambio; se estima que, en 2026, el país destina alrededor del 0.32% del PIB a dicho rubro.
Los diplomáticos mexicanos y franceses celebraron el constante diálogo bilateral y el compromiso de apoyo mutuo. Ambos países comparten el rechazo al autoritarismo de China y apuestan por una «tercera vía» centrada en la autonomía estratégica, la protección de audiencias vulnerables y el control humano de los algoritmos.
Múltiples intentos, tenues resultados
Pese a los foros informativos, los eventos diplomáticos de alianzas y las iniciativas congeladas en el Congreso, el sector académico advirtió desde hace meses, que México se encuentra en un «estado crítico» para la implementación de IA debido a la opacidad gubernamental, la falta de interés, la carente legislación y la dispersión de propuestas.
Recientemente, el senador priista Rolando Rodrigo Zapata Bello y la senadora del Partido Verde, Juanita Guerra Mena, anunciaron el borrador para una Ley integral en la materia, aunque sin dar detalles sobre plazos ni presupuesto. Durante la presentación, los legisladores admitieron que «no son expertos» y que le están «apostando a la aproximación por ser un fenómeno totalmente emergente».
Del Pozo contó a Proceso que Zapata Bello hizo mesas de diálogo con organizaciones y sectores interesados, mismos que fueron excluidos al momento de la creación:
«En las mesas estuvimos incluidos, pero…no en la creación, para recopilar qué estaba pasando y cómo se tendría que dar esa ley…La propuesta ya no se revisó con sociedad civil y academia…Creo que fue una forma muy buena de hacerlo, pero faltó más. Y otro reto es que es un senador de la oposición, entonces es muy improbable que avance».
La especialista también cuestiona las decisiones gubernamentales basadas en «regulación» de redes sociales y dispositivos móviles para menores de edad, considerando que «hay otras maneras de hacerlo».
«Creo que falta mucha educación sobre IA…hay un problema de narrativa. También desde gobierno no hay suficiente colaboración con el ecosistema para crear las leyes… Se está hablando sólo de la regulación, como si eso va a resolver todo. Tampoco veo muchos avances en regulación. Hay un estancamiento y creo que todo está muy aislado», afirma.
«¿Cómo podemos conectar todos estos esfuerzos que están ocurriendo para que colaboren entre sí? Necesitamos decidir para qué queremos la IA en México y encaminarnos hacia allá», concluye.
Proceso