Aunado a estos problemas, adquirir un medicamento por la vía particular para aliviar la tuberculosis implica un gasto de 12 mil pesos por tres meses.
Monterrey.- Lo más previsible para Nuevo León es que la crisis de tuberculosis empeore en los próximos años, con un incremento exponencial en el número de casos debido al infradiagnóstico, la circulación de cepas resistentes y las deficiencias del sistema de salud.
Así lo advirtió Héctor Hugo González Delgado, médico neumólogo con subespecialidad en Cuidados Intensivos del Centro de Neumología y Cirugía Torácica. En entrevista para ABC Noticias, señaló que el estado enfrenta problemas que favorecen la propagación de la enfermedad, por lo que consideró inevitable un aumento en los contagios.
«¿Cómo nos va a ir en Nuevo León? pues muy mal. Estamos teniendo más migración, estamos teniendo tuberculosis resistente, no estamos haciendo el diagnóstico, estamos infradiagnosticando, no estamos tratando bien y no estamos dando un buen seguimiento», afirmó.

ABC Noticias publicó esta semana que entre 2025 y lo que va de 2026 hay 2 mil 761 casos confirmados de tuberculosis en Nuevo León, lo que lo convierte en el tercer estado a nivel nacional con más contagios confirmados.
No obstante, González Delgado consideró que, debido al infradiagnóstico, existe una cifra negra importante de personas con tuberculosis que nunca son detectadas o registradas por las autoridades de salud, y por la facilidad de transmisión que tiene la enfermedad, el escenario tiene gran potencial de agravarse.
«Creo que tenemos muchísimo infradiagnóstico. La cifra que reportan está muy por debajo de lo que estamos teniendo. Tan sencillo es que por lo menos uno o dos casos de diagnóstico de tuberculosis yo hago a la semana», señaló.
El especialista explicó que gran parte de esta situación se debe a que la baciloscopia, una de las pruebas más utilizadas para detectar la enfermedad, tiene una sensibilidad de apenas entre el 20 y el 40 por ciento, por lo que un resultado negativo puede ser en realidad falso.https://d-4010339799803852296.ampproject.net/2605071401000/frame.html
También advirtió que el costo de los estudios diagnósticos representa una barrera para muchos pacientes. Mientras una baciloscopia cuesta entre 500 y 700 pesos, la prueba con una precisión cercana al 90 por ciento llamada QuantiferonTB, tiene un precio de entre 2 mil 500 y 3 mil pesos.

A ello se suma el costo del tratamiento cuando debe adquirirse de manera particular. El esquema para tuberculosis activa ronda los 12 mil pesos durante seis meses, mientras que el tratamiento preventivo para la tuberculosis latente cuesta alrededor de 3 mil pesos por un periodo de tres meses.
Finalmente, el neumólogo alertó sobre las deficiencias del sistema de salud pública para enfrentar la enfermedad. Señaló que con frecuencia existe desabasto de medicamentos, además de una falta de capacitación del personal de primer contacto y de equipos para realizar pruebas rápidas que permitan detectar cepas resistentes.
«Muchas de las veces resulta que no hay el medicamento. (…) Falta mucha capacitación a los médicos de primer contacto, un buen sistema de seguimiento y un laboratorio que nos permita saber de manera rápida qué pacientes son resistentes y quiénes no», expresó.
Agregó que estas carencias dificultan el control de la tuberculosis resistente, cuyo tratamiento es más largo, costoso y con mayores efectos secundarios, lo que incrementa el riesgo de abandono terapéutico, mortalidad y transmisión de cepas más difíciles de combatir.
ABC Noticias