Durante la ceremonia de conmemoración por los atentados del 11 de septiembre, el embajador estadunidense tejió un paralelo entre la organización yihadista y los grupos criminales mexicanos.
CIUDAD DE MÉXICO (apro) .- Mientras el presidente estadunidense Donald Trump aprovechó la conmemoración de los 25 años de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 para lanzarse contra Irán, al que tachó como “principal patrocinador del terrorismo mundial”, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, tejió un paralelo entre la organización yihadista Al-Qaeda y los cárteles mexicanos, al colocarlas en el mismo concepto de organizaciones terroristas.
Durante la ceremonia de conmemoración de los atentados, que causaron un trauma profundo en la sociedad estadunidense y desencadenaron una serie de invasiones desastrosas para Estados Unidos en Medio Oriente, en una estrategia que se conoció como “la guerra contra el terrorismo”, Johnson dio un discurso en el cual insistió en una amenaza todavía vigente, y recalcó que Trump designó a los grupos criminales mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras.
“El mundo de 2026 es diferente al mundo del 11 de septiembre de 2001. Las organizaciones terroristas se adaptan, sus métodos cambian, sus redes cambian, pero las organizaciones que utilizan la violencia y la intimidación para aterrorizar a las comunidades e imponer su voluntad mediante el miedo siguen representando una amenaza para las sociedades libres”, dijo el representante del gobierno de Trump en el país.
Aunque no existe vínculo alguno entre la organización dirigida por Osama Bin Laden, quien buscaba dañar a Estados Unidos en el marco de su proyecto político, religioso e ideológico, y los grupos mexicanos dedicados al contrabando de drogas destinadas al amplio mercado de consumidores en Estados Unidos, Johnson aseveró que estos últimos “no son simplemente organizaciones dedicadas al narcotráfico”, ya que “utilizan el asesinato, la violencia, la corrupción y la intimidación para controlar comunidades y amenazar a nuestra gente”.
El discurso entra en el marco de la guerra contra las drogas que Washington volvió a impulsar en América Latina, de la mano con una política intervencionista en los procesos electorales para favorecer a candidatos abiertamente afines a Donald Trump, pero contrastó con el evento protocolar, en el que se insistió en las 2 mil 977 víctimas de los atentados contra las Torres Gemelas y se celebró la valentía de quienes participaron en labores de rescate en Nueva York hace 25 años.
“Honrar a quienes perdimos el 11 de septiembre significa recordar las amenazas que enfrentamos entonces y permanecer vigilantes frente a las amenazas que enfrentamos hoy”, insistió Johnson, otrora funcionario de la CIA, la agencia que jugó un papel central en la “guerra contra el terrorismo” y en la lucha contra los grupos yihadistas armados en Medio Oriente.
Después de esa digresión, Johnson recordó que México “estuvo a nuestro lado” después de los atentados, ya que ciudadanos de este país viajaron a Nueva York para apoyar en las labores de rescate, y resaltó que los presidentes Donald Trump y Claudia Sheinbaum Pardo “impulsan una alianza que da resultados, que nuestras dos naciones continúen unidas en defensa de la libertad y la democracia que tanto valoramos”.
Johnson no es el único actor del gobierno Trump en recuperar políticamente los atentados: el propio Trump boicoteó hoy la ceremonia de conmemoración organizada en Nueva York, organizada por la alcaldía dirigida por el demócrata Zohran Mamdani, y acudió al Pentágono, sede del Departamento de Guerra, donde enalteció a Estados Unidos por estar “más fuerte que nunca lo ha sido” y aseveró que Irán es “el principal patrocinador mundial del terrorismo”.
En varias ocasiones, el propio Trump ha dado versiones sobre el lugar donde se encontraba el día del derrumbe de las torres para darse un papel protagónico en la tragedia –primero como testigo visual de cómo caían personas de las torres, luego como actor directo, al ser sacado de un edificio cercano por un bombero heroico–, pero todas han sido desmentidas.
Proceso