Nuevo León registra 66 casos de deshidratación, un alza de 144% en un año; autoridades alertan que la canícula podría agravar la situación.
Monterrey.- Los casos de deshidratación continúan en ascenso en Nuevo León conforme avanza la temporada de calor, tan solo en los últimos dos meses se han registrado 66 casos según el Boletín Epidemiológico del Sistema Nacional.
En el mismo periodo del año pasado la instancia federal solo contabilizó 27 casos; es decir, que hay un incremento del 144.4 por ciento y esta tendencia podría mantenerse durante las próximas semanas con la presencia de la canícula.
Las cifras oficiales muestran que en la semana epidemiológica 22, correspondiente del 31 de mayo al 6 de junio, se contabilizaron 44 casos de deshidratación. El mismo número se mantuvo durante la semana 23, del 7 al 13 de junio, pero a partir de entonces comenzó un incremento sostenido que no se ha detenido.
En la semana 24, del 14 al 20 de junio, el número de pacientes aumentó a 50 casos. Posteriormente, en la semana 25, comprendida del 21 al 27 de junio, el registro subió a 59 personas afectadas. Una semana después, del 28 de junio al 4 de julio, la cifra alcanzó 61 casos, mientras que en la semana 27, del 5 al 11 de julio, se reportaron 62 casos acumulados en la entidad.
Aunque los golpes de calor suelen concentrar gran parte de la atención durante el verano, la deshidratación representa una de las afectaciones más frecuentes derivadas de la exposición prolongada a las altas temperaturas.
Niñas y niños, personas adultas mayores, trabajadores que realizan actividades al aire libre y quienes padecen enfermedades crónicas forman parte de los grupos con mayor riesgo de presentar complicaciones.
Las autoridades sanitarias recomiendan mantener una hidratación constante, incluso cuando no se tenga sensación de sed, además de evitar la exposición directa al sol durante las horas de mayor intensidad, utilizar ropa ligera y permanecer en lugares frescos siempre que sea posible.
También exhortan a prestar atención a síntomas como mareo, debilidad, dolor de cabeza, boca seca o disminución en la producción de orina, ya que pueden ser señales de deshidratación que requieren atención oportuna.
La tendencia observada en las primeras semanas del verano genera preocupación debido a que la canícula apenas comienza y se espera que durante los próximos días persistan temperaturas superiores a los 40 grados en distintas regiones del estado.
De mantenerse estas condiciones, especialistas advierten que los casos podrían continuar aumentando, por lo que insisten en reforzar las medidas preventivas para reducir los riesgos asociados al calor extremo.
ABC Noticias